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¿Qué puedo desgravar y qué no?

Toca cerrar el trimestre y desgravar todos los tickets y facturas de gasto. Es posible que te hayas dado cuenta de que tienes muchos tickets en tu cartera y no sabes seguro si el IVA es deducible o no.

Como siempre, en nuestro blog queremos facilitarte las gestiones del día a día, ¡por eso hemos preparado una lista con todos aquellos gastos que puedes desgravar!

Leyendo este artículo aprenderás:

¿Qué es desgravar el IVA?

Desgravar significa que podremos deducir parcial o totalmente el impuesto, la tasa u otra carga que recaiga sobre ciertos productos, según lo que establece la Administración. Debemos distinguir entre los gastos a efectos de IRPF y los que reducen el IVA, que no siempre coinciden.

Y podrá aplicarse la deducción del importe de un producto siempre y cuando se cumpla alguno de los siguientes requisitos:

  • Que esté vinculado a tu actividad económica.
  • Debe estar registrado en tu contabilidad – libro de IVA.

Finalmente todo esto vendrá del IVA soportado. Recuerda que hay dos tipos:

Los autónomos obligados a presentar trimestralmente la liquidación del IVA, deben reflejar en su declaración la diferencia entre el impuesto repercutido y el soportado. Si se ha ingresado de más, la Agencia Tributaria lo devuelve.

Un fotógrafo, por ejemplo, puede desgravarse el 21% del IVA de una cámara de fotos que use para trabajar. Pero si intenta hacerlo con material para esquiar, es muy posible que Hacienda sospeche y le someta a una inspección. Por ello, SOLO puedes deducirte los gastos “afectos a la actividad económica”.

¿Qué puedo desgravar?

Una vez tengas claro todo esto, las cosas más básicas que puedes deducir serán:

Material de trabajo

  • Un ordenador o la herramienta de trabajo que uses.
  • Artículos de papelería y oficina: bolígrafos, papel, libretas, agendas…
  • Tarjetas de visita, material de difusión, etc.

Otros gastos

  • Gasolina: la que usas para ir a trabajar, visitar un cliente, etc… Pero cuidado, ya que determinados vehículos, como los catalogados para el transporte de mercancías sí que permiten deducir el gasto del combustible y el IVA correspondiente. En los demás casos, solo podrás deducir el 50% del IVA del coche y de los gastos que conlleva sin dar más explicaciones a la Agencia Tributaria. Para el IRPF, esto cambió: No se puede aplicar el -50%. O se usa al 100% para la actividad o nada ¡sin miedas tintas!
  • Dietas: siempre que sean durante tu horario de trabajo no habrá problema ninguno.

🔗 Ampliar información: En el artículo ‘Gastos deducibles cómo autónomo‘ puedes encontrar hasta 35 ejemplos de gastos a deducir, con todo lujo de detalles.

¿Qué no puedo desgravar?

Los tickets de compras en el supermercado, bares, o ropa (siempre que la profesión lo justifique) no son deducibles. Como tampoco lo son las multas y las sanciones, los donativos, incluso los gastos vinculados con paraísos fiscales.

Diferencia entre desgravar y deducir impuestos

A estas alturas del cuento hay quien confunde, y hasta cierto punto es normal, los conceptos de desgravar y deducir impuestos. Cierto, comparten algunos elementos, como que en ambos casos terminamos pagando menos de lo que se nos pedía al principio, pero conviene saber la diferencia entre ambas figuras fiscales porque pueden aportarnos diferentes ventajas en función de la situación.

Qué es la desgravación fiscal

La desgravación fiscal es la figura que nos permite pagar una menor cantidad de tributo, restar una cantidad menor a nuestra base imponible. Dicho de otro modo, desgravar algo nos permite ahorrarnos impuestos, lo que al final repercute positivamente en la cantidad de dinero final a pagar o cobrar.

La ventaja de desgravar una cantidad de dinero está en que esta se resta automáticamente de la base imponible, por lo que el porcentaje del resto de impuestos se aplica sobre una cantidad menor y al final terminamos teniendo que pagar menos o, dependiendo del tipo de operación, recibiendo una mayor cantidad económica.

Es por eso que cuando decimos que algo desgrava a nivel fiscal, nos referimos a que el no pagar impuestos por ello nos permitirá tener que hacer frente a un pago menor al esperado, o beneficiarnos de una mayor atribución, como ocurre cuando recibimos una herencia. 

Lo más importante de todo es tener claro que desgravar algo es restarlo de la base imponible, la cantidad de dinero que tenemos antes de aplicar los impuestos. De este modo, la posterior aplicación de los tributos sobre ella gravará mucho menos el resultado.

Por ejemplo, si tenemos que afrontar un gasto cuya base imponible es de 10.000 euros y que hay que grabar con un 21% de IVA, habrá que añadir dicha cantidad a los 10.000€ y terminaremos pagando 12.100. Sin embargo, con una exención fiscal derivada de desgravar 2.000€, habrá que hallar el 21% de una nueva base imponible de 8.000 euros, con lo que la cantidad a pagar sería de 10.800€.

¿Es lo mismo desgravación y deducción?

No, desgravar y deducir no significa lo mismo, y la mejor forma de comprenderlo es la siguiente: que algo desgrave significa que está exento de tributo, de impuesto alguno, mientras que el hecho de que algo deduzca significa que nos ahorra parte de un tributo, pero que no lo elimina por completo.

En el caso de las deducciones, la ley recoge determinadas situaciones en las que algunos contribuyentes pueden beneficiarse de pagar un poco menos, pero hasta ahí. Tal y como decíamos al principio, es común confundir los conceptos de desgravar y deducir porque al final ambos se traducen en pagar una menor cantidad de dinero y ampliar la rentabilidad de nuestro negocio, que al final es lo que importa. 

Eso sí, ahora que tienes claro qué significa cada cosa, podrás utilizar estas dos figuras en tu beneficio con mayor conocimiento de causa.

Éstos son los gastos más comunes entre profesionales autónomos y pymes. A partir de aquí, podrás seguir desgravando todo aquello que cumpla las tres características fundamentales explicadas a lo largo del texto.

Recuerda que para justificar los gastos deducibles, no debes convencer a tu amigo o tu gestor, deberás convencer eventualmente a Hacienda si sus técnicos te hacen una inspección. 

Si dudas en algún momento sobre si puedes desgravar algún gasto, piensa: En caso de inspección, ¿podré justificar que tiene relación directa con mi actividad laboral? ¡Ahí está la clave!