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¿Qué es el régimen simplificado del IVA?

El régimen simplificado del IVA es una forma de liquidar el Impuesto sobre el Valor Añadido no apta para todas las actividades laborales. De hecho, para poder acogerse a él es necesario cumplir una serie de requisitos previamente determinados por la Agencia Tributaria. Eso sí, si los cumples no calcularás el IVA a devolver por tu actividad de los ingresos que hayas facturado, sino mediante un método de estimación que puede llegar a resultarte muy beneficioso.

Hoy vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre dicho método, así como qué ventajas puede proporcionarte el régimen simplificado del IVA.

En este artículo aprenderás:

¿Quiénes pueden acogerse al régimen simplificado del IVA?

Para saber a quién se aplica el régimen simplificado del IVA, lo primero que debemos tener claro al hablar de él es que va íntimamente ligado al método de tributación de estimación objetiva del IRPF. No importa que sean personas físicas o entidades los que quieran acogerse, siempre y cuando cumplan además el siguiente listado de requisitos impuestos por Hacienda:

  • Las actividades económicas a las que se dediquen quienes quieran acogerse al régimen simplificado del IVA deben figurar en la Orden Ministerial (1155/2020 del 25 de noviembre para el año 2021) y no superar las magnitudes que en ella se establecen.
  • El volumen de ingresos del año inmediatamente anterior no debe superar los 250.000 euros, exceptuando las actividades agrícolas, forestales y ganaderas.
  • Tampoco debe superar esta cifra el volumen de importaciones de bienes y servicios en el ejercicio anterior (exceptuando las de inmovilizados).
  • Además, quienes quieran acogerse al régimen simplificado del IVA no podrán haber renunciado a él con anterioridad, ni tampoco a la estimación objetiva en el IRPF.

Es importante saber que elegimos el tipo de régimen al que queramos acogernos al declarar el IRPF. Para acogernos a régimen simplificado del IVA, además de cumplir con todos los puntos anteriores, debemos indicar en ella la estimación de módulos.

Obligaciones del régimen simplificado del IVA

Beneficiarse del régimen simplificado del IVA conlleva una serie de obligaciones que hay que cumplir a rajatabla en todo momento, tanto a nivel registral como a nivel de facturación de IVA.

Obligaciones contables y registrales del régimen simplificado del IVA

  1. Debemos registrar las facturas recibidas en un libro en el que queden perfectamente catalogadas y diferenciadas tanto las compras de activos como los datos que podamos necesitar a la hora de regularizarlas.
  2. Los módulos aplicados deben quedar perfectamente justificados y debemos conservar dicha documentación.
  3. Las facturas que hayamos emitido deben quedar registradas trimestralmente y por orden cronológico, en perfecto orden de revista.
  4. Todas las facturas recibidas que hagan alusión a compras dentro de la Comunidad Europea, importaciones y operaciones con inversión de sujeto pasivo deben quedar catalogadas del mismo modo, por orden cronológico y por trimestres.

Obligaciones de facturación del régimen simplificado del IVA

Algo muy valorado por muchos empresarios que deciden acogerse al régimen simplificado del IVA es que no están obligados a emitir factura alguna a no ser que lleven a cabo actividades económicas que lo requieran específicamente.

Hay casos en los que sí es necesario hacerlo, y los siguientes con ineludibles:

  • Venta de activos fijos.
  • El cliente es un profesional u otro empresario.
  • Que el destinatario de la factura la exige para poder ejercer sus derechos tributarios.
  • El cliente es una Administración Pública.
  • Para algunas operaciones de comercio exterior.

Estas obligaciones, tanto las contables como las de facturación, no son negociables, por lo que no cumplirlas puede conllevar serias sanciones por parte de Hacienda.

¿Qué se entiende por módulos en el régimen simplificado del IVA?

Al régimen simplificado del IVA también se le conoce como ‘Módulos del IVA’, y vamos a contarte el motivo. La tributación por módulos, esta de la que te hablamos hoy, no calcula la cantidad de impuestos a pagar a partir de las facturas emitidas, a partir de los beneficios. 

En vez de esto, se hace una estimación que se calcula en base a lo recogido en la Orden de Módulos. Dichos módulos se pagan de forma fraccionada, trimestralmente, presentando un modelo 131 que simplifica bastante la tributación.

A pesar de ser dos modelos de IVA y presentarse en el mismo periodo de tiempo, no hay que confundir el modelo 131 con el modelo 303 de IVA.

Cálculo de las cuotas en el régimen simplificado de IVA

El cálculo de las cuotas en el régimen simplificado del IVA consta de dos partes muy bien diferenciadas:

  • La primera de ellas ocupa los tres primeros trimestres del ejercicio en curso, tiempo durante el que ingresamos cantidades a través del modelo 303, en concepto de adelanto. Estas cantidades se calculan con los datos a 1 de enero de cada año, cuyos porcentajes para 2022 son estos.
  • En cuanto a la segunda, las cuotas del cuarto trimestre, se calculan restando a la cuota devengada por operaciones corrientes la cuota soportada por operaciones corrientes.

Dicho de otro modo: al inicio del ejercicio se hace una estimación y, en función de ello, se van haciendo adelantos trimestrales; entonces, al final del ejercicio, se determina la diferencia entre el IVA devengado y el IVA soportado, se le restan los pagos adelantados y se determina de qué cantidad será la última de las cuotas del régimen simplificado de IVA.

Ahora bien, en caso de ser mayor la cantidad resultante de aplicar un porcentaje mínimo a la cuota de IVA devengado por módulos, distinto en función de la actividad, la cuantía de la última cuota sería esta, y no la hallada anteriormente

Este último dato lo comprenderemos mejor en los siguientes ejemplos.

Régimen simplificado del IVA: ejemplos

Imaginemos por un momento que tenemos una empresa de paquetería, y que los módulos que se tendrán en cuenta a la hora de calcular el IVA para ella serán el personal contratado y los vehículos de reparto.

Pongamos las siguientes cifras:

  • IVA devengado: 4000 euros.
  • IVA soportado: 3634.87 euros.

En este caso, la diferencia entre ambos tipos de IVA es de 365.13€, pero la cosa no queda ahí. A este tipo de actividad laboral se le prevé un porcentaje mínimo de un 10% del IVA devengado, lo que hace un total de 400 euros. En este caso, al ser esta cifra más grande, los 400 euros serán la cuota a ingresar en el último trimestre.

Distinto habría sido si las cifras hubiesen sido las siguientes:

  • IVA devengado: 4000 euros.
  • IVA soportado: 3476.29 euros.

En esta ocasión la diferencia sería de 523.71€, mayor que los 400 euros que obtendríamos aplicando el 10% al IVA devengado y, por tanto, la cantidad que habría que afrontar en la última cuota del régimen simplificado del IVA por módulos.

¿Qué diferencias hay entre régimen general y simplificado de IVA?

La principal diferencia existente entre el régimen general y el régimen simplificado de IVA es que el último permite ir adelantando cuotas a lo largo del año, hacer el pago mediante los conocidos ‘módulos del IVA’.

Otra diferencia es que, mientras que el régimen general del IVA es igual de justo para todos los empresarios, el régimen simplificado del IVA puede no resultar igual de rentable para todos aquellos que se acojan a él. El pago por módulos puede ser muy beneficioso para compañías con cierto nivel de actividad, pero es posible que a los inicios reporte menos ventajas que el régimen general.

Preguntas frecuentes a nuestros asesores:

En este apartado vamos a resolver las dudas más frecuentes sobre el régimen simplificado del IVA a la mano de nuestros expertos, los asesores fiscales.

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¿Con qué modelos tributarios se liquida el IVA por Régimen Simplificado?


Para liquidar el IVA por régimen simplificado se utilizan el modelo 303 del IVA y el modelo 131 del IRPF. Son estos los que permiten ir adelantando pequeñas cantidades económicas a lo largo de todo el ejercicio para que, en caso de salir a pagar, el golpe económico sea mucho más sencillo de gestionar para las arcas de toda compañía que tribute por módulos.