Hoy os contamos qué es y cómo funciona el régimen especial del recargo de equivalencia.

Además, también hablaremos de cómo hacerlo con Quipu de forma automática.

¿Qué es el recargo de equivalencia?

De entrada, contaros que el recargo de equivalencia es un tipo especial de IVA que afecta a comerciantes minoristas, ya sean autónomos, sociedades o comunidad de bienes.
Es decir, es como otro impuesto que pagaremos en las facturas que emitimos en caso de estar en recargo de equivalencia.
Aún así, no todos los minoristas están sujetos a dicho régimen, como el caso de los concesionarios de coches, joyerías, objetos de segunda mano, antigüedades u objetos de arte.
Afecta a los negocios que se dediquen a la venta al por menor de artículos que no han sido transformados por el comerciante. Es decir, a aquella persona jurídica que, simplemente, es un mero intermediario que compra a un distribuidor para vender directamente al público. Algo muy habitual con las tiendas.

Sin embargo, también lo puedes eludir, es decir, no hace falta que estés dado de alta de este régimen,  si más del 20% de la facturación la realizas a autónomos o empresas.

Tampoco es necesario que cumpla el requisito del porcentaje de ventas si no se ejerció actividad durante el año o bien tributa en estimación objetiva en el IRPF, y tiene la condición de minorista en el IAE.

Esto también, siempre que no estés dado de alta en el régimen de módulos.
Para ello, debes demostrarlo en Hacienda y el siguiente año podrás cambiar el régimen, por uno de normal.

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Cuándo se aplica el recargo de equivalencia

Como hemos dicho, se aplicará a los comerciantes minoristas, personas físicas o entidades en régimen de atribución de rentas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que venden al consumidor final, siempre que las ventas a consumidores finales durante el año precedente fueran superiores al 80% de las ventas totales realizadas.

Pero existen excepciones por las cuales no se aplicará este recargo si el minorista comercializa, por ejemplo:

  1. Embarcaciones y buques.
  2. Aviones, avionetas, veleros y demás aeronaves.
  3. Accesorios y piezas de recambio de los medios de transporte
  4. Maquinaria de uso industrial
  5. Entro otros.

Pero ATENCIÓN, porque cotizar o no en recargo de equivalencia viene definido por la manera en que nos demos de alta en Hacienda y esto nos obligará posteriormente a tener claro cómo debemos llevar la contabilidad.

Por supuesto, todo es más fácil si tienes un programa de facturación como Quipu, ya que puedes marcar esta opción en tu facturación. Y además, trabajamos con una red de profesionales que te darán asesoramiento siempre que lo necesites.

Estas son las gestorías que trabajan con nosotros.

¿Cómo funciona el recargo de equivalencia?

Cuando un comerciante minorista está en recargo de equivalencia, debe afrontar un porcentaje de IVA superior a lo normal. Pero, a cambio, no tendrá la necesidad de presentar declaraciones de IVA a la Agencia Tributaria.

En este caso, nos encontramos dos casos:

Si estás sujeto al régimen del recargo de equivalencia, debes avisar a tu proveedor y éste te emitirá una factura con recargo de equivalencia. De esta manera serás tu quien abone el IVA de manera directa al proveedor.

Si debes hacer tú la factura, al IVA se le añade el impuesto del recargo de equivalencia (que es como un “IVA extra”), por separado y a los siguientes tipos. En función del tipo de IVA, la cuota del recargo de equivalencia será una u otra. Vamos a verlos.

Tipos de recargo de equivalencia

– Para el tipo general del 21% de IVA, el recargo de equivalencia es del 5,2%

– Para el tipo reducido del 10%, el recargo de equivalencia es del 1,4%

– Para el tipo súper reducido del 4%, el recargo de equivalencia es del 0,5%

– Para el tabaco, el recargo de equivalencia es del 1,75%

Así pues, en la factura figurará la base, el IVA y en función de dicho IVA el recargo de equivalencia.

Ejemplo de factura con recargo de equivalencia

Un ejemplo: Si la factura tiene un IVA del 21%, el recargo de equivalencia será del 5,2%. En este caso, estarás pagando un IVA del 26,2% sobre la base, como vemos en la factura hecha con Quipu. En el programa de facturación te calcula automáticamente el recargo de equivalencia según el tipo de IVA comentado.

El recargo de equivalencia en el modelo 347

Estarán obligados a presentar el modelo 347 los que tributen por el método de recargo de equivalencia SIEMPRE que emitan factura por las operaciones. En caso de no emitir factura, no deberán presentarlo.

El recargo de equivalencia en operaciones intra y extra comunitarias

Si la compra se realiza en la Unión Europea, debes darte de alta como operador intracomunitario y operar de forma normal: las facturas que emita tu proveedor no tendrán ni IVA ni recargo de equivalencia. Si fuera el caso, deberás entregar el modelo 349 que indica todas las operaciones con proveedores intracomunitarios.

Aquí tienes más información sobre operaciones intracomunitarias.

Si la compra es fuera de la Unión Europea, en la aduana deberás indicarlo.

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Recargo de equivalencia y el Régimen simplificado

Dentro del régimen fiscal del IVA podemos encontrar el recargo de equivalencia y el régimen simplificado del IVA. En ambos casos, se incluyen dentro del régimen fiscal del IRPF para las actividades económicas.
En las actividades que sí tienen un proceso de transformación, por ejemplo, las manufacturas, se pueden dar dos posibilidades:

1.Régimen Simplificado de IVA

En este caso, se debe repercutir en las ventas el 21% de IVA.

Entonces, las facturas de proveedores correspondientes a los productos relacionados con la actividad, incorporarán el 21% de IVA soportado. Y el IVA devengado a declarar, se calcula en base a unos índices o módulos establecidos por la AEAT.

2.Régimen General de IVA:

Se debe repercutir en las ventas el 21% de IVA, y el IVA devengado a declarar se calcula en base a las facturas emitidas.

Cuando tengamos actividades de comercio minorista, es decir, al por menor:

Al estar en el régimen del recargo de equivalencia, se debe repercutir en las ventas el 21% de IVA. Y las facturas de proveedores de los productos relacionados con esta actividad, incorporarán el 21% de IVA soportado, más el 5,2% del recargo de equivalencia.

Cómo contabilizar el recargo de equivalencia

Estar en este régimen tiene una serie de implicaciones contables:

  • Los proveedores siempre deberán facturar a sus clientes en recargo de equivalencia, repercutiendo el IVA y también el porcentaje de recargo de equivalencia en la misma factura y sobre la misma base imponible.
  • Por su parte, el comerciante minorista repercute el IVA pero no lo liquida ni lo ingresa.
  • En los casos en que el comerciante realice adquisiciones intracomunitarias, importaciones o adquisiciones de bienes, y sea el propio comerciante el sujeto pasivo, tendrá la obligación de liquidar y pagar el impuesto y el recargo.
  • Por otra parte, el comerciante minorista deberá acreditar ante los proveedores o ante la Aduana, que está sometido al recargo de equivalencia, para que estos le puedan repercutir el recargo correspondiente.

Y si tengo más de una actividad, ¿una de ellas sujeta al régimen de recargo de equivalencia?

Deberás llevar la documentación por separado, para dividir las actividades vinculadas con el recargo de equivalencia del resto.

Recargo de equivalencia y el Régimen General

Si vas a emprender un negocio por el cual te dedicas a vender productos al consumidor final, sin ningún tipo de transformación -tal como lo compras a tu proveedor, lo vendes-, debes darte de alta en el recargo de equivalencia.

Sin embargo, puedes estar dado de alta en el Régimen General de IVA al mismo tiempo.

¿Por qué? Porque por un lado, puedes dedicarte a la venta al por menor, y por otro, actividades de manufactura, actividad en la que no es aplicable el recargo de equivalencia.

En este caso, el Artículo 101 de la ley 37/1992 del IVA, establece que cuando se realicen actividades económicas en sectores diferenciados, debe aplicarse la regla de prorrata general para el IVA de los gastos comunes como por ejemplo alquiler de local, factura de luz… etc.

Como conclusión, si realizas una actividad de fabricación, manufactura o producción y venta tributarás en el régimen simplificado del IVA o en el régimen general (si renuncias al anterior).

Y por la venta al por menor de artículos que compras a mayoristas, estarás incluido sí o sí (es obligatorio) en el régimen especial del recargo de equivalencia del IVA.

¿Y si no estoy en recargo de equivalencia pero mi cliente me pide una factura con ello?

Una cosa es estar dado de alta en el régimen de recargo de equivalencia y la otra es que mis clientes lo estén.

Dicho de otra forma, si alguno de tus clientes está dado de alta en el régimen de recargo de equivalencia, te va a pedir que le emitas una factura con recargo de equivalencia.

Si es el caso, piensa que es como si fuera un extra de IVA, ingresarás el importe total de la factura (IVA y recargo de equivalencia incluido) y luego en el modelo 303, deducirás ambos impuestos de forma normal con el IVA a liquidar.

Simplemente deberás separar el IVA del recargo de equivalencia en el modelo 303 pero se liquida todo junto.

Para hacerlo con Quipu simplemente debes marcar el IVA del recargo y automáticamente te calcula el % añadido. Como siempre, facilitando la gestión de tu negocio.

¿Qué implicaciones tiene, cuáles son las ventajas e inconvenientes?

Si estás dado de alta en el régimen del recargo de equivalencia, implica que no tienes que presentar las declaraciones de IVA ni trimestrales, ni anuales, ni tampoco los libros de registro de IVA.

En otras palabras. El IVA que “ingresas”, te lo quedas – en vez de liquidar a Hacienda – pero por contra, el IVA que “pagas” con tus gastos de empresa, no los puedes deducir.

Lo bueno es que no tienes que realizar el modelo 303 y 390 ni preocuparte por los IVA’s.

Sin embargo, por otro lado pagarás más IVA en tus facturas de gasto vinculadas a las compras de mercancías (al tener recargo de equivalencia), además de no poder deducirte el IVA.

En caso que seas autónomo, deberás presentar el modelo 130 o el impuesto de sociedades si eres una empresa.

Fiscalmente no es algo sencillo, por lo que te recomendamos que cuentes con un asesor, al menos, al principio. Si no conoces a ninguno de confianza, contacta con nosotros y te derivaremos a alguna de las gestorías que trabajan con nosotros.

Recuerda que si usas Quipu, te aplicará los porcentajes de IVA y recargo de equivalencia de forma automática. Y si no usas Quipu y quieres probarlo gratis, puedes hacerlo aquí.

¡Buena semana!

Júlia Areny Quipu
Responsable de comunicación. Puedes seguirme en twitter @juliadeQuipu o Facebook: juliaquipu ;)