Facturas, modelos trimestrales, VeriFactu, factura electrónica… y ahora la ley de IA. Otra norma europea con nombre raro, fechas que bailan y titulares de multas millonarias.
Respira. Si lo que haces es usar ChatGPT para redactar correos o tienes un chatbot en la web, tu parte cabe en media página.
Eso sí: si leíste algo sobre esta ley hace unos meses, es probable que ya no sea correcto. El calendario cambió hace tres semanas.
Síntesis del artículo
El reglamento europeo de IA (o AI Act) regula el uso de la inteligencia artificial según el riesgo que genera. El 27 de julio de 2026 entró en vigor el Ómnibus digital sobre IA, que retrasa las obligaciones más exigentes —las de alto riesgo— a diciembre de 2027 y agosto de 2028. Pero las obligaciones de transparencia sí se aplican desde el 2 de agosto de 2026: si tienes un bot atendiendo clientes, tienes que avisar de que es un bot. Para un autónomo o una pyme que solo usa herramientas de terceros, la carga es pequeña y las multas se calculan con un criterio más favorable.
Qué ha cambiado este verano con el Ómnibus digital
El marco de partida es el Reglamento (UE) 2024/1689, en vigor desde agosto de 2024. Es el que todo el mundo llama ley de IA o AI Act.
Sobre él acaba de aterrizar el Reglamento (UE) 2026/1744, el llamado Ómnibus digital sobre IA, publicado en el DOUE el 24 de julio y en vigor desde el 27 de julio de 2026.
No deroga nada. Reordena el calendario:
- Se retrasan las obligaciones de alto riesgo. Iban a aplicarse este agosto y pasan a diciembre de 2027 y agosto de 2028.
- No se retrasa la transparencia. Se aplica desde el 2 de agosto de 2026, tal y como estaba previsto.
- Cuatro meses extra de margen técnico para los proveedores de IA generativa que ya estaban en el mercado: hasta el 2 de diciembre de 2026.
Importante: Europa ha aflojado en la parte industrial y técnica. La parte que te toca a ti como usuario sigue intacta.
Qué NO cambia con este retraso
Aquí está lo que casi nadie está contando bien. Estas tres obligaciones ya se aplican:
- Transparencia (desde el 2 de agosto de 2026). Si tienes un chatbot en tu web o en WhatsApp, el usuario tiene que saber que habla con una máquina.
- Alfabetización en IA (desde febrero de 2025). Sí, también para una empresa de tres personas. Ahora lo vemos.
- Prácticas prohibidas (desde febrero de 2025). Son supuestos extremos y ningún negocio normal cae ahí por accidente.
Ojo con una de ellas: el reconocimiento de emociones en el lugar de trabajo está prohibido. Si te están vendiendo software de «análisis de sentimiento» del equipo o videoentrevistas que puntúan gestos faciales, para.
Nuevo calendario del reglamento de IA
| Fecha | Qué entra en juego | ¿Te toca? |
|---|---|---|
| 2 feb 2025 | Prácticas prohibidas y alfabetización en IA | Sí |
| 2 ago 2025 | Modelos de propósito general (GPAI) y sanciones | Solo si desarrollas modelos |
| 2 ago 2026 | Transparencia: avisar de que hay una IA detrás | Sí, ya está en vigor |
| 2 dic 2026 | Fin del margen técnico de marcado. Nuevas prácticas prohibidas | Vía tu proveedor |
| 2 ago 2027 | Sandboxes nacionales operativos | Oportunidad, no obligación |
| 2 dic 2027 | Alto riesgo: biometría, empleo, educación, servicios esenciales | Solo si desarrollas o integras uno |
| 2 ago 2028 | Alto riesgo integrado en productos regulados | Solo fabricantes |
Las dos últimas filas son las que se movieron. El resto sigue igual.
¿Me afecta si solo uso ChatGPT o tengo un chatbot?
El reglamento no trata igual a todas las herramientas: las clasifica en cuatro niveles según el daño que pueden causar. Casi todo lo que usa un negocio pequeño cae en los dos escalones de abajo.

Y dentro de tu nivel, toda tu carga depende de una sola pregunta: ¿usas la herramienta o la fabricas?
Si eres usuario (la inmensa mayoría)
Es tu caso si trabajas con herramientas de terceros: ChatGPT para redactar, un generador de imágenes para un banner, el OCR de tu programa de facturación, un chatbot contratado.
Lo que te toca:
- Avisar de que un bot es un bot. Es lo más fácil de incumplir por despiste y lo más rápido de arreglar.
- Revelar los deepfakes. Si publicas una imagen o un vídeo realista de una persona o de un hecho que no ocurrió, hay que decirlo.
- Formar mínimamente a tu equipo.
- Respetar el RGPD, que va por su cuenta y no ha cambiado.
Y una regla de oro: no metas datos personales, bancarios ni fiscales de tus clientes en herramientas de IA abiertas. Ese riesgo es mucho más real que una sanción por la ley de IA.
¿Tengo que etiquetar todo lo que escribo con IA? No. Un post de LinkedIn o una newsletter sobre tu propio producto no es «informar al público sobre asuntos de interés público». La línea no está en usé IA, está en si el contenido puede hacer creer a alguien que algo real ocurrió. Y el marcado técnico invisible de los contenidos es responsabilidad de OpenAI, Google o quien te dé la herramienta. No tuya.
Si eres proveedor
Solo si desarrollas un sistema de IA y lo vendes, o si modificas sustancialmente uno existente y lo pones bajo tu marca. Ese segundo caso es la trampa: coger un modelo de terceros, reentrenarlo y venderlo como producto tuyo te cambia de rol y te carga con documentación técnica, gestión de riesgos y registro.
Integrar una API sin tocar su finalidad no te convierte en proveedor.
La alfabetización en IA: la obligación que casi nadie conoce
Lleva en vigor desde febrero de 2025 y obliga a promover la formación en IA de quien usa estas herramientas en tu nombre.
La buena noticia: el Ómnibus la ha suavizado. No hay que garantizar ningún nivel concreto, ni certificados, ni exámenes. En una empresa pequeña se cumple así:
- Una sesión interna de una hora sobre qué se puede meter en una IA y qué no.
- Un documento de una página con las reglas de casa.
- Dejar constancia: fecha, asistentes, material.
Ese registro es lo que demuestra que hiciste los deberes.
¿Cuánto pueden multarme si soy autónomo o pyme?
Habrás visto el titular de los 35 millones. Es cierto, pero incompleto.
| Infracción | Multa máxima |
|---|---|
| Prácticas prohibidas | 35 M€ o el 7% de la facturación mundial |
| Resto de obligaciones, incluida la transparencia | 15 M€ o el 3% |
| Información engañosa a las autoridades | 7,5 M€ o el 1% |
Para una multinacional se aplica la mayor de las dos cifras. Y aquí viene el matiz que casi nadie explica:
Para pymes y empresas emergentes, el reglamento aplica la MENOR de las dos.
Donde una gran tecnológica se juega el 7% de su facturación global, una pyme se expone al menor de los dos valores. Sumado a que las sanciones deben ser proporcionadas, el riesgo real para un negocio pequeño de buena fe es bajo. Bajo no es cero, pero está muy lejos del titular.
¿Y la ley española de IA?
Cuidado aquí, que circula mucha confusión.
El reglamento europeo es directamente aplicable: no necesita trasposición y ya te obliga. Lo que España está tramitando es otra cosa, el Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la IA, en el Congreso desde junio de 2026.
Ese proyecto no te crea obligaciones nuevas. Lo que hace es designar a la AESIA (Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial) como autoridad, regular los espacios de pruebas y concretar las sanciones a nivel nacional.
Importante: todavía no está aprobado ni publicado en el BOE. Si ves titulares sobre «la nueva ley española de IA que ya te multa», desconfía.
Qué puedes ir haciendo ya (paso a paso)
Que lo gordo se retrase a 2027 no significa quedarse de brazos cruzados. Con una tarde bien invertida cubres lo esencial:
- Haz inventario. Lista todas las herramientas con IA que usáis tú y tu equipo. Incluye las que nadie contrató: la extensión del navegador, la cuenta personal de ChatGPT. Ahí suele estar el riesgo de verdad. Si quieres revisar de paso todo tu stack, aquí tienes las mejores herramientas de trabajo para autónomos y empresas.
- Clasifícalas. Riesgo mínimo, transparencia o alto riesgo. Casi todas caerán en las dos primeras.
- Revisa tus canales públicos. ¿Hay un bot en la web? ¿Un asistente en WhatsApp? Añade el aviso. Es la acción con mejor relación esfuerzo/riesgo de toda la lista.
- Escribe la política de uso. Una página: qué datos se pueden meter en una IA, qué herramientas están aprobadas y quién revisa antes de publicar.
- Haz la sesión de formación. Una hora, con acta.
- Pregunta a tus proveedores de software qué funciones de IA incorporan y dónde se procesan tus datos.
Si en el proceso te planteas cambiar de herramientas, comprueba antes si te encaja el kit digital: sigue cubriendo parte del coste de digitalizar tu negocio.
Si eres asesoría, este es además un buen momento para preparar material sencillo con el que explicárselo a tus clientes antes de que te lo pregunten ellos.
Reglamento de IA, VeriFactu y factura electrónica: no los mezcles
Es la confusión del año, así que vamos a separarlo:
- El reglamento de IA es europeo, lo supervisa la AESIA y regula cómo se usa la inteligencia artificial.
- VeriFactu es español, lo supervisa la Agencia Tributaria y regula cómo tiene que ser tu programa de facturación. Lo desglosamos en la guía de VeriFactu para autónomos y en esta comparativa de software VeriFactu.
- La factura electrónica viene de la Ley Crea y Crece y regula el formato de tus facturas entre empresas. Aquí tienes los plazos de la factura electrónica obligatoria para autónomos.
Si aún no tienes claras las dos últimas, aquí las comparamos punto por punto: VeriFactu vs factura electrónica.
¿Y tu software de facturación con IA? Las funciones habituales —el OCR que lee tus tickets, la categorización de gastos, la conciliación bancaria asistida— son de riesgo mínimo. No deciden sobre los derechos de nadie: solo te quitan trabajo administrativo. No te generan ninguna obligación nueva.
Si quieres ver cómo funciona esa parte en la práctica, te explicamos paso a paso cómo digitalizar facturas y tickets y cómo montar la automatización de facturas de proveedores.
Y un apunte que suele sorprender: en esta historia Hacienda no solo regula, también usa IA. La Agencia lleva desde 2020 aplicando inteligencia artificial para detectar facturas falsas, y el cruce de datos de Hacienda con otras administraciones va en la misma dirección. Cumplir la normativa y llevar la facturación ordenada son dos caras de lo mismo.
Preguntas frecuentes sobre la ley de IA
¿Me pueden multar por usar ChatGPT en mi negocio?
Por usarlo, no. Redactar correos, posts o ideas de campaña con IA es un uso de riesgo mínimo y no tiene obligaciones específicas. Los riesgos reales son otros: subir datos de clientes a una herramienta sin garantías o publicar contenido que infrinja derechos de terceros.
¿Tengo que avisar de que un texto o una imagen los ha hecho una IA?
Solo en dos casos: los deepfakes y los textos publicados para informar al público sobre asuntos de interés público. Tu contenido comercial no entra ahí. El marcado técnico corresponde al proveedor de la herramienta.
¿Se han cancelado las obligaciones de alto riesgo?
No, se han aplazado al 2 de diciembre de 2027 y al 2 de agosto de 2028 según el tipo de sistema. La obligación sigue ahí, solo cambia la fecha.
¿Tengo que formar a mi equipo en inteligencia artificial?
Sí, desde febrero de 2025, pero de forma razonable. Tras la reforma del Ómnibus no se exige garantizar ningún nivel concreto ni sacarse certificaciones.
¿Qué es la AESIA y ya me puede sancionar?
Es la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial. El régimen sancionador nacional está aún en tramitación parlamentaria, sin publicar en el BOE.
¿Mi programa de facturación está afectado?
Las funciones típicas de automatización contable son de riesgo mínimo y no te obligan a nada. Lo sensato es pedir a tu proveedor que te confirme por escrito qué funciones de IA incorpora y cómo trata tus datos.
Conclusión: más margen, pero el rumbo no cambia
El reglamento de IA no se hizo para perseguir a un autónomo que usa ChatGPT. Se hizo para controlar los sistemas que deciden si una persona accede a un empleo, a un crédito o a un servicio público.
Si tu negocio solo usa herramientas de terceros, tus deberes caben en un folio:
- Avisa cuando haya un bot hablando con tus clientes.
- No publiques deepfakes sin decirlo.
- Forma mínimamente a tu equipo y deja constancia.
- No metas datos sensibles donde no debes.
Con lo gordo aplazado a 2027 y 2028, tienes tiempo de sobra para ordenarlo sin prisas. Lo que no conviene es leer este retraso como un «ya si eso».
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