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Actividades exentas de IVA: ¿cuáles son y cómo facturar?

Una de las cosas que más asusta a un emprendedor cuando quiere iniciar una nueva actividad profesional es la burocracia. Un simple error en una factura puede acarrear sanciones por parte de la Agencia Tributaria, y no aplicar bien el IVA puede ser uno de ellos. Ahora bien, ¿sabias qué hay actividades exentas de IVA por completo?

El problema es que no es lo mismo una actividad profesional exenta que las operaciones no sujetas al IVA, y que debemos estar muy al día con esto para saber a en qué casos no tengo que repercutir IVA, por qué y cómo facturarlos, ¡por eso venimos a ayudarte con todo este lío!

En este artículo aprenderás:

Actividades no sujetas y actividades exentas del IVA

Determinar en qué epígrafe del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) está englobada nuestra actividad profesional resulta indispensable para saber cómo facturar nuestras operaciones. De ello depende, entre otras cosas, el tipo de IVA que debemos aplicar en ellas, algo que está marcado por ley y que no podemos obviar.

Otra cosa que nos conviene saber, y que está íntimamente ligada al tipo de epígrafe del IAE, es si nuestra actividad está no sujeta o exenta del IVA. Esto puede parecer lo mismo porque el resultado es que la factura no incluirá este tipo de tributo, pero en realidad es muy distinto y vamos a ver el motivo.

¿Qué diferencia hay entre estar sujeto y exento de IVA?

Como autónomo o empresario resulta tan importante conocer qué tipos de IVA existen en España como cuándo y cómo hacer una factura sin IVA. Este último caso se da cuando una actividad no está sujeta o está exenta de IVA, dos supuestos muy distintos que conllevan la no aplicación de este tributo sobre la base imponible de nuestras facturas.

  • Lo primero que hay que saber es que las actividades no sujetas son aquellas en las que las leyes consideran que la aplicación del IVA no está justificada por estar fuera de su ámbito. Es el caso del alquiler de un piso, o el de la venta entre particulares de un coche usado, supuestos en los que no se aplica el Impuesto sobre el Valor Añadido.
  • En el caso de las actividades exentas de IVA, no es necesario tributar ni el IVA soportado ni el IVA repercutido porque es la Ley la que recoge expresamente que no debe hacerse. Es decir, se trata de actividades a las que sí que se les podría aplicar el IVA por su naturaleza, pero para las que se ha consensuado que no hay que hacerlo.

Dentro de este último caso encontramos las exenciones plenas, en las que es posible deducir el IVA de los gastos, y las exenciones limitadas, en las que esto no se permite, aunque profundizaremos en ellas un poco más adelante en este mismo texto.

Por cierto, tampoco hay que confundir las actividades no sujetas y las operaciones exentas con las operaciones con inversión del sujeto pasivo, que son aquellas en las que no tenemos que repercutir el IVA porque lo declara el adquirente.

Listado de actividades profesionales exentas de IVA

Ha llegado el momento de saber qué actividades están exentas de IVA y, por tanto, no deben incluir este tributo en su facturación porque la Ley así lo recoge:

  • Asistencia sanitaria: toda aquella que se proporciona en centros médicos tanto públicos como privados, incluyendo profesionales de la psicología y otros ramos. 
  • Actividades educativas: todos los profesionales que impartan actividades formativas, ya sea en centros públicos o privados, incluso si se trata de actividades extraescolares, pueden facturar sin IVA. Eso sí, si cumplen el requisito de que todo material que utilicen está dentro de los planes de estudio aprobados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
  • Asistencia social: aquí se incluyen todas aquellas actividades que estén orientadas a ayudar a personas con pocos recursos, ya preste este tipo de ayuda una entidad pública o privada.
  • Actividades culturales: esta actividad es, probablemente, la más abierta de todas, ya que engloba a todo aquel profesional que factura cualquier tipo de expresión artística, como por ejemplo músicos, actores, pintores o fotógrafos.
  • Práctica del deporte: actividades llevadas a cabo por entidades públicas o asociaciones sociales que faciliten la práctica del deporte fuera de los centros educativos.
  • Operaciones financieras y de seguros: cualquier actividad de este tipo, independientemente de quién sea el empresario que la lleve a cabo.
  • Exenciones inmobiliarias: no tendrán que incluir el IVA las entregas de edificios tras una rehabilitación, así como tampoco los terrenos rústicos y los terrenos no edificables que sean destinados a la creación de espacios públicos.
  • Exportaciones: las entregas de bienes que se desarrollan fuera de la Comunidad Europea no están gravadas con IVA.
  • Entregas intracomunitarias de bienes: tampoco lo están las entregas de bienes a un cliente profesional que incluyan el transporte a otro país europeo.

Tipos de exenciones de IVA

Tal y como hemos adelantado en uno de los apartados anteriores de este artículo, en España existen dos tipos de exenciones de IVA, las plenas y las limitadas

La diferencia entre ambas es la cantidad de IVA a eximir en función del tipo, pero veámoslo con algo más de detenimiento:

Exención plena de IVA

En las exenciones plenas de IVA, los autónomos y empresarios pueden deducir el IVA de todos los gastos relacionados con cada operación exenta siempre y cuándo la ley lo permita. Sin embargo, en las exenciones plenas pueden darse dos casuísticas diferentes.

  1. Si el profesional únicamente trabaja con actividades exentas de IVA no presentará el modelo 303 de IVA trimestral y, por lo tanto, esta no será una vía válida para él. En este caso habrá que abonar el IVA de las compras y declararlo después en la renta anual.
  2. Por el contrario, si el profesional combina actividades exentas con actividades con IVA, el modelo 303 será el documento que le ayuda a recuperar el IVA que sí haya abonado.

Exención limitada de IVA

En las exenciones limitadas, aunque los profesionales y empresarios no estarán obligados a tributar el IVA, sí que deben abonar este tributo en sus factura de compra de todo lo que necesiten, ya sean productos o servicios, para desempeñar su actividad.

¿Qué modelos tributarios debo presentar si desarrollo una actividad exenta de IVA?

Hace un momento hemos comentado que, si combinas actividades exentas con actividades con IVA, podrías presentar el modelo 303 de IVA para recuperar la parte que tus facturas que tributas con IVA. Ahora bien, ¿qué ocurre si tan solo te dedicas a una actividad y es una actividad exenta?

En este caso quedarás exonerado de presentar modelos como el citado 303 o el modelo 390 que se presenta cada año a modo de resumen, pero habrá otros documentos importantes que sí debas presentar a Hacienda de forma puntual.

  • Un buen ejemplo de ello es el modelo 349 de operaciones intracomunitarias, sin importar que estas sean compras o ventas, que registra la adquisición o venta de un bien o servicio en un país dentro de la Unión Europea.
  • El modelo 309 es otro de los documentos ineludibles para profesionales que desarrollan actividades exentas de IVA, puesto que es un modelo de autoliquidación que sí les concierne. A diferencia de los modelos 303 o 390, no es un documento de presentación periódica, sino que solo hay que presentarlo si compramos bienes o servicios dentro de la UE o servicios a países externos, aunque en este último caso se incluirían también Ceuta, Melilla y el archipiélago canario por sus circunstancias especiales a nivel fiscal.
  • Además, el modelo 130 de IRPF también es obligatorio en caso de que al menos un 70% de los ingresos del año anterior hayan sido sin aplicar retención alguna.

Con esto ya sabes todo lo más importante sobre las actividades exentas de IVA, desde cómo identificar si la tuya está dentro de este selecto grupo hasta cómo facturarlas y qué modelos debes presentar para estar al corriente con la Agencia Tributaria.

Recuerda, es la Ley la que determina si tu actividad está exenta de IVA o no, no tú, pero si puedes beneficiarte de esto… ¡no te lo pienses dos veces!