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Factura consular: qué es y para qué sirve

Con el fin de evitar posibles fraudes y que todos los aranceles e impuestos en las aduanas de importación se apliquen de forma correcta, surge la factura consular. En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre este tipo de factura, para qué sirve, sus diferencias con la factura comercial, qué datos la conforman y un ejemplo de la misma.

En este artículo aprenderás:

¿Qué es una factura consular?

La definición de factura consular es sencilla: se trata de un documento que se emite por el vendedor de una mercancía con el fin de establecer el arancel que se le debe de aplicar. Guarda un carácter extraordinario y es la que se suele aplicar en transacciones de compraventa internacionales.

Suele ser solicitada por las autoridades de Aduanas que son las que establecen los impuestos a pagar sobre la mercancía de la transacción. Es similar a la factura comercial pero siendo visado por el consulado del país de destino de esa mercancía aunque más adelante explicaremos todas las diferencias que puede haber entre factura comercial y consular.

❗️DATO CLAVE: Los trámites puedes tener un coste derivado que dependerá de los documentos que tiene que tramitar el consulado y los honorarios que este mismo establezca.

¿Para qué sirve una factura consular?

Si te dedicas a la exportación y vendes de forma internacional, debes de conocer para qué sirve la factura consular. Dependiendo de la zona donde vayas a exportar, necesitarás este documento emitido por el exportador y visado por parte del consulado del país que importa.

La factura consular de exportación tiene las siguientes funciones:

  • Es verificado por autoridades aduaneras de algunos países con el fin de aprobar y verificar el valor, cantidad y origen de la mercancía.
  • Sirve para determinar los aranceles que van a atribuirse a los productos de la transacción.
  • Se utiliza para certificar el valor mediante certificación oficial consular. Este proceso también puede denominarse consularización.
  • Para aprobar la naturaleza  del envío y el medio de transporte que se va a emplear.
  • Evitar declaraciones falsas de mercancía.

Diferencias entre la factura consular y la factura comercial

A priori, la información que van a contener la factura consular y la comercial, es la misma pero ambos documentos albergan algunas diferencias:

  • La factura consular tiene información sobre el medio de transporte tanto del consignatario como del consignador y la factura comercial, no.
  • En la factura comercial, los datos sobre el medio del transporte se incluyen en documentos como el de ‘conocimiento de embarque’.
  • La factura comercial no precisa de ningún sello por parte del consulado ni información certificadora.
  • La factura comercial tiene un carácter más bien informativo mientras que la consular es expedida previo pago y tiene carácter obligatorio.

En algunos países, dadas las similitudes entre factura comercial y consular, se está comenzando a aceptar cada vez más la factura comercial sellada de forma consular por el consulado del país de destino.

🔗 Ampliar información: Si quieres saber cómo crear una factura paso a paso te recomendamos que leas nuestro artículo específico.

¿Qué datos debe de llevar la factura consular?

Una factura consular puede ser emitida por el consulado del país del destino de la mercancía con la información aportada por el exportador. Este mismo es el encargado de pagar al consulado la cantidad correspondiente para hacerse con este documento de carácter excepcional y de gran autoridad.

Tal y como hemos comentado en el apartado anterior, la información básica de una factura comercial es la misma que la que se presenta en consulado. Pero, ¿cuáles son los datos básicos que debe de llevar la factura consular?

  • Datos identificativos del comprador y vendedor.
  • La descripción de la transacción.
  • El lugar donde se emite la factura y la fecha correspondiente.
  • El número que le pertenece a la factura siguiendo la numeración de la contabilidad de la empresa emisora.
  • Base imponible o valor total de la mercancía previa a impuestos y otros aranceles.
  • Impuestos indirectos gravados de la operación.
  • El total de la contraprestación de la transacción.
  • La forma de pago: el método de pago para la transacción que se va a llevar a cabo y los datos bancarios que se requieran.

Los datos de la factura consular pueden variar según los requisitos del país receptor de la mercancía. Aunque finalmente se acepte una factura comercial, puede que esta tenga que ir visada. La recomendación en estos casos es siempre consultarlo con el consulado del país importador o receptor.

🔗 Ampliar información: Cuando decides hacer negocios con empresas de fuera de las fronteras europeas, ya sea importando o exportando productos, necesitas tener un identificador conocido como número EORI para que todo esté correcto de cara a las autoridades aduaneras.

Ejemplo de una factura consular

Una vez hemos conocido qué datos deben figurar y quién emite y cómo una factura consular, veamos un ejemplo de factura consular. Supongamos que vamos a vender mercancía desde España a Canadá.

  1. Una vez hemos cerrado el acuerdo con la empresa receptora de nuestro producto, nos disponemos a contactar con el consulado del país importador en España.
  2. Este consulado debe de verificar el contenido de nuestra factura, la mercancía y todos los datos y nos informará del importe a pagar para que la factura sea visada.
  3. La factura deberá de ir en el idioma que el consulado estipule y estar perfectamente firmada y sellada las veces que este lo indique.