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Plan financiero de una empresa: qué es y su estructura

De lo que queremos hablar en el artículo de hoy es del plan financiero de una empresa. Es importante no confundirlo ni mezclar conceptos con lo que se conoce como “estados financieros”. Por eso, aquí vamos a definir qué es un plan financiero y para qué sirve, sus ventajas y la estructura para llevarlo a cabo. Si quieres aprender cómo hacer un plan financiero de un proyecto, ¡no te pierdas ningún detalle!

En este artículo aprenderás:

¿Qué es un plan financiero y para qué sirve?

El plan financiero es un documento que nos servirá para marcarnos los objetivos financieros de la empresa, ya sea a corto, medio o largo plazo. Además de los objetivos financieros, aquí se reflejarán la situación financiera de la empresa y las necesidades que tiene para alcanzar dichos objetivos.

Dicho de otra forma, el plan financiero definirá cómo alcanzar una cantidad determinada de ahorro y/o ganancias. En él estableceremos de dónde está llegando el dinero, cuál es la naturaleza de los ingresos y ganancias, si la empresa cuenta con deudas (de qué tipo y en qué cantidad) y, finalmente, cuál es la rentabilidad de la empresa.

Ventajas de contar con un plan financiero en la empresa

  • Diagnóstico completo de la situación financiera: ¿contamos con un equilibrio en las cuentas? ¿Ingresamos más que gastamos?
  • Gestión inteligente de los recursos: una vez tengamos la información relevante acerca de nuestra situación financiera, podremos enfocar mejor nuestras metas, destinar con más tino nuestros gastos, etc.
  • Capacidad de endeudamiento: si ya sabemos cuánto dinero hay en caja, cuánto debemos y cuánto vamos a recibir, podremos valorar si nos interesa o no incurrir en préstamos para nuevos proyectos, o si por el contrario buscaremos reducir masa de deuda.
  • Con un buen plan financiero, es más fácil cumplir con los objetivos: contar con cierta claridad acerca de toda la situación financiera, recursos y deuda, nos pondrá en un lugar favorable desde el que conoceremos mejor los riesgos y podremos planificar de manera más lógica los objetivos (a corto, medio o largo plazo).

Queda claro, por lo tanto, que un plan económico financiero es una herramienta muy útil para la medición de los resultados financieros, además de suponer un respaldo de la toma de decisiones.

Claves fundamentales del plan financiero

Recuerda que en Quipu te hemos contado cómo hacer la previsión de tesorería de una empresa y, también, cómo analizar el estado financiero de tu negocio. Son dos temas muy relacionados con lo que estamos analizando hoy, el plan financiero.

Conocemos ya qué es un plan financiero y cuáles son sus ventajas, pero antes de dar paso a la estructura del mismo, tenemos que conocer las claves que nos permiten entender un plan financiero. Estas son las siguientes:

  • Se puede utilizar para evaluar la viabilidad, tanto de un negocio o empresa, como de un proyecto de inversión.
  • Es necesario determinar varios factores: por un lado, el horizonte de inversión (es decir, el tiempo en el que entrarán inversiones); por otro, el carácter u objetivos de la empresa (por ejemplo, si queremos que sea eco-friendly o de consumo local responsable); también es interesante definir el riesgo de la operación (en base a ello se definirán la inversión, el ahorro y la financiación).
  • Por último, es importante conocer al dedillo la empresa y el proyecto, y saber responder a las siguientes preguntas: ¿cuáles serán los precios de mis productos o servicios? ¿Cuánto me costará producirlos? ¿Cuántos empleados necesitaré? ¿Qué inversión necesito? ¿Cuáles serán mis gastos?

🔗 Ampliar información: Si quieres saber más sobre cómo hacer la previsión de tesorería de una empresa o cómo analizar el estado financiero de tu negocio te recomendamos que leas nuestros artículos específicos.

Estructura de un plan financiero para empresa

Una vez hemos entendido y delimitado todos los factores anteriores, podemos ponernos manos a la obra con nuestro propio plan financiero. Los elementos de los que consta un plan financiero de empresa son los siguientes:

Análisis de resultados

Como punto de partida, es interesante reflejar lo que hemos invertido, lo que hemos ganado y lo que hemos perdido. Hablamos del caso de una empresa que ya existe y quiere realizar su plan financiero para el futuro, pero también como punto de partida.

Plan de inversiones o tesorería

Este es el espacio dirigido a definir si vamos a necesitar inversiones (y sus características) antes de poner un proyecto en marcha. Se incluyen todos los factores tanto de materiales (maquinaria, locales, oficinas, etc.), como de empleados, sin olvidar otros componentes financieros como pueden ser depósitos o fianzas. Pondremos también en valor las necesidades de tesorería y el pago a proveedores.

Balance

Sirve para conocer la situación financiera de la empresa y conocer el valor de la misma. Es la diferencia entre lo que poseemos (cuentas de activo) y lo que debemos (cuentas de pasivo). Aunque el balance suele hacerse en plazos anuales, es recomendable hacer un seguimiento mensual o trimestral para una empresa que da sus primeros pasos o que lanza un nuevo proyecto.

Flujo de caja

Aquí se refleja la cantidad de recursos financieros que entran y salen en un periodo determinado. Con ello podremos conocer una aproximación de la liquidez de una empresa o negocio y así poder valorar nuevos proyectos o, por el contrario, valorar nuevas líneas de financiación o préstamos.

Análisis de punto de equilibrio

El término “punto de equilibrio” hace referencia a cuando se obtiene la misma cantidad de ingresos que de gastos. Lo que hemos invertido se compensa con las ganancias. A partir de aquí la empresa es rentable y podremos pensar en estrategias para hacerla crecer.

Análisis de sensibilidad

Muchas de las variables que influyen en el rendimiento financiero de una empresa no son cuantificables de partida o, al menos, predecibles. Hablamos de cambios políticos o económicos a nivel regional, nacional o mundial; nuevas regulaciones o leyes que modifiquen impuestos que afectan al sector y mercado; o simples transformaciones en las ventas, como podrían surgir de cambios de tendencia o costumbres del consumidor. Todas estas incertidumbres dar lugar a tres escenarios:

  • Escenario pesimista, en el que valoremos todo aquello que puede impactar y cómo afectará negativamente al rendimiento de la empresa.
  • Escenario probable, en el que equilibremos la balanza de las cosas que podrían o no suceder.
  • Escenario optimista, en el que todo lo bueno ocurrirá, aunque siendo realistas.