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Sociedad limitada unipersonal o autónomo ¿qué elegir?

¿No sabes si trabajar como autónomo o una sociedad limitada unipersonal? La verdad es que no hay una única respuesta a esta pregunta. Necesitas conocer bien  las características de ambas modalidades, así como si se adecúan al tipo de negocio que vas a crear.

Si dudas entre ambas opciones, en este artículo encontrarás la información necesaria para decidir cuál encaja mejor con tus necesidades. Aprenderás:

¿Qué es una SLU?

Una sociedad limitada unipersonal es aquella cuyo capital social pertenece a una sola figura, física o jurídica. Puede ser:

  • De origen, si ha sido fundada por una única persona, que es la que mantiene su control.
  • Sobrevenida, si la formaron varias personas, pero queda una sola por la transmisión o compra de las participaciones de los demás.

Sea cual sea la opción por la que se ha llegado a ser una sociedad de este tipo, es indispensable que se haga constar la identidad del socio en el Registro Mercantil, y que se identifique como SLU en toda la documentación referente a ella. De esta manera, la responsabilidad se limita a su capital social.

Diferencias principales entre SLU y autónomo

A la hora de distinguir el régimen de autónomos de una sociedad limitada unipersonal, hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Para ser autónomo, solamente hay que darse de alta en el  Régimen de Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y el IAE.
  • La aportación inicial de capital no es necesaria en el régimen de autónomos. Únicamente  hay que pagar la cuota mensual.
  • La fiscalidad de los autónomos se basa en la declaración trimestral del IVA y  el pago del IRPF. Este impuesto es progresivo, por lo que el importe final depende de los ingresos. En cambio, el Impuesto sobre Sociedades es de tipos fijos. De todos modos, hay que tener claro que, en este caso, los  ingresos pertenecen a la sociedad. Aunque seas el único integrante, tendrás que aplicar una fórmula que permita quedarte con los beneficios, como establecer tu propio sueldo.

Costes de Constitución y Trámites

Una de las principales diferencias entre las SLU y los autónomos son los costes que representan los trámites asociados a ambos casos. Te explicamos de cuáles se trata en cada caso.

Para convertirte en autónomo, es necesario que te des de alta en:

  • El Impuesto de Actividades Económicas, IAE. Es completamente gratuito.
  • El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, RETA. Aunque no tiene ningún coste inicial, ten en cuenta que significa pagar la cuota de los autónomos.

En cambio, crear una sociedad limitada unipersonal es un proceso que incluye:

  • La solicitud del  Certificado de Denominación Social en el registro mercantil correspondiente.
  • La redacción de los estatutos de sociedad.
  • Contar con una cuenta bancaria específica, con un mínimo de 3.000 euros ingresados.
  • Tener un Número de Identificación Fiscal
  •  La presentación del Impuesto sobre Operaciones Societarias.
  •  La inscripción en el Registro Mercantil.

Obviamente, todos estos procedimientos representan una serie de gastos que deberás afrontar económicamente.

Responsabilidad

Sin duda, el grado de responsabilidad patrimonial de un autónomo o de una SLU es uno de sus factores diferenciales más importantes.

Si decides ser autónomo, tendrás que hacer frente a tus deudas recurriendo a tu patrimonio personal, si la situación lo requiere. En cambio, una sociedad limitada unipersonal evita que tu situación económica se vea afectada, ya que la responsabilidad recae en el capital social del que se dispone.

Impuestos

¿Qué impuestos voy a pagar si soy autónomo o una sociedad limitada unipersonal? Es obvio que este factor condiciona de manera importante los resultados económicos finales de un negocio. Por lo  tanto, es necesario tener clara la fiscalidad de cada caso.

Como autónomo, tributarás por el  Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. Se caracteriza por ser progresivo. Es decir, que para establecer la cantidad a pagar se tienen en cuenta las ganancias. En cambio, las SLU implican el pago del Impuesto de Sociedades, que es de tipos fijos. Por lo tanto, tus ganancias no afectan a su importe.

¿Qué consecuencias tiene esta diferencia? Esencialmente, que las sociedades limitadas unipersonales te permitirán pagar menos, si consideras tus ganancias como parte del  patrimonio.

Contabilidad

Las obligaciones contables de un autónomo son mucho más fáciles de asumir y gestionar que las de una sociedad limitada unipersonal. Tan solo tendrás que llevar un libro de cuentas, que incluya las entradas, salidas e inversiones realizadas.

En cambio, como responsable de una SLU deberás presentar diversos documentos: el balance de cuentas, el libro diario y los de IVA, actas, inventarios, cuentas anuales, registro de socios, registro de la sociedad y acciones nominativas.

¿Cuándo constituir una SL Unipersonal?

Constituir una SL Unipersonal es una opción con numerosos efectos positivos para el negocio, pero no es siempre la mejor opción para gestionar una actividad laboral.  Como emprendedor, tienes que saber elegir el momento y las condiciones más adecuados para asumir esta modalidad.

Una de las principales razones para crear una sociedad limitada unipersonal es la necesidad de ser totalmente independiente en el negocio, pero sin tener que preocuparse por el patrimonio personal. En este caso, nos encontraríamos ante una SLU  de origen, pensada por un emprendedor  con  este objetivo claro.

De todos modos, hay que tener en cuenta que muchas veces se llega a crear una SLU porque los diferentes socios que formaban inicialmente la sociedad han ido desapareciendo por diversas razones, hasta quedar una sola persona. Pese a este diferente origen, tiene el mismo funcionamiento que una SLU de origen , y las mismas ventajas.

¿Cómo constituir una SLU?

¿Has decidido constituir una SLU? Si es así, es necesario que tengas claros los  trámites que forman parte del proceso a realizar. Ten en cuenta que muchos de ellos son los mismos que los de una SL no perteneciente a una sola persona.

  • Tramitar el Certificado de Denominación Social en el Registro Mercantil, para asegurarte que nadie más podrá usar el nombre de tu negocio.
  • Realizar la redacción de los estatutos correspondientes.
  • Constituir la SLU propiamente dicha ante el notario. Será necesario realizar una escritura pública.
  • Tener en una cuenta corriente a nombre de la empresa, con un capital social mínimo de 3.000 euros.
  • Conseguir el NIF.
  • Inscribir la sociedad en el Registro Mercantil como SLU.
  • Presentar  el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados a Hacienda.
  • Tener el alta censal y el IAE.

Autónomo o SLU, ¿qué me compensa más?

¿Te preguntas qué te ofrece más beneficios, ser autónomo o constituir una sociedad limitada unipersonal? Realmente, no se puede responder a esta pregunta sin tener en cuenta las características concretas de tu empresa.

Si vas a iniciar tu primera actividad laboral, o eres el responsable de un pequeño negocio, sin duda tienes suficiente con darte de alta como autónomo. Te resultará mucho más fácil cumplir con todos los requisitos económicos, administrativos y legales. Además, tendrás  que invertir mucho menos dinero.

¿Tu negocio ha evolucionado, y crecido? En este caso, es probable que necesites cambiar la estructura y convertirte en sociedad limitada unipersonal para disfrutar de las diferentes ventajas que ofrece esta modalidad.

Para empezar, hay que tener en cuenta que un negocio ya asentado tiene un mayor volumen de actividad . Por lo tanto, existe un mayor riesgo de que se produzcan deudas a las que hay que responder económicamente. Estar constituido como SLU es una ventaja en esta situación, ya que evita tener que responder con el patrimonio personal. Por lo tanto, se garantiza la estabilidad económica a priori.

Además, tampoco se puede olvidar que, si la empresa ha crecido tendrá en principio más beneficios. Ser una sociedad limitada unipersonal te ofrece en este caso ventajas impositivas, gracias a la aplicación del Impuesto de Sociedades, con tipos impositivos fijos.

En otras palabras, la figura de la SLU compensa más a un negocio de mayores dimensiones, sea de inicio o por su crecimiento. Puede, incluso, ser una buena opción que te plantees el cambio cuando tu proyecto laboral haya evolucionado lo sufificiente. De esta manera, te compensará mucho más.

En definitiva, conocer todo lo que implica ser autónomo o una sociedad limitada unipersonal te permite decidir con fundamento cuál es la opción que te ofrece más beneficios para tu negocio. En todo caso, hay que quedarse con la idea de que convertirse en un trabajador autónomo implica un proceso mucho más sencillo y menos costoso a nivel económico. En cambio, crear una SLU tiene consecuencias económicas y, sobre todo, de responsabilidad patrimonial. Tener tu propio patrimonio personal a salvo de posibles deudas del negocio es uno de los factores más decisivos en este sentido.