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Gastos deducibles en el Modelo 130

Sabes cómo ahorrar en tributación es tan importante o más que saber vender para conseguir que un negocio sea rentable. Al fin y al cabo, pagar menos impuestos no deja de ser una forma de maximizar ingresos. Por fortuna, la ley recoge una serie de gastos deducibles en el modelo 130 del IRPF que nos permiten pagar una menor tributación si se cumplen ciertas condiciones.

En este artículo aprenderás:

¿Qué gastos puedo deducir en el Modelo 130 de IRPF?

El modelo 130 del IRPF es un documento que se presenta ante Hacienda trimestralmente y mediante el cual los autónomos, tanto profesionales como no profesionales, van autoliquidando de forma fraccionada el porcentaje de IRPF que va ligado a sus actividades. Este Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas es un tributo que grava los beneficios económicos obtenidos por todo trabajador que desarrolle su actividad en España.

En Quipu ya te hemos contado cómo rellenar el modelo 130 paso a paso, e incluso cómo rellenar específicamente las casillas 5 y 6, así como la casilla 13 de dicho documento. Ahora bien, ¿qué tipo de gastos se pueden deducir en dicho modelo y qué hace que sea posible obtener una mayor rentabilidad con ello?

A la segunda pregunta te respondemos ahora mismo: existen gastos deducibles del IRPF para autónomos porque la ley así lo permite. De hecho, en función del tipo de profesional y del tiempo que lleve con la actividad, los porcentajes varían:

  • Los autónomos profesionales con menos de 2 años de actividad retienen un 7%.
  • El resto de autónomos profesionales retienen un 15% de IRPF.
  • A los autónomos no profesionales les toca pagar un 20% de sus beneficios.

¿Y qué gastos son deducibles mediante la presentación del modelo 130 del IRPF? Grosso modo, en el caso de los autónomos, aquellos que cumplen tres características concretas:

  1. Los gastos que se quieran deducir con el modelo 130 deben estar directamente relacionados con el desarrollo de la actividad económica.
  2. Deberán estar plenamente justificados con facturas o tickets en los casos en lo que esto último se considere aceptado.
  3. Además, dichos gastos a deducir tendrán que quedar perfectamente reflejados en la contabilidad del autónomo.

En el siguiente apartado hablamos de los gastos deducibles en el modelo 130 más habituales.

Listado principales gastos deducibles en el modelo 130

No todos los autónomos pueden deducir los mismos gastos en el IRPF. Por eso, aplicando los tres puntos que hemos dejado un poco más arriba, aquí te dejamos los principales gastos deducibles en el modelo 130 del IRPF, los que Hacienda no tiene motivos para rechazar en prácticamente ningún caso:

  • Sueldos y gastos del personal: Los sueldos y salarios abonados a los trabajadores, incluyendo pagas extra y dietas. También otros gastos como seguros o formación.
  • Gastos financieros: Todos aquellos que correspondan a terceros e influyan directamente sobre la actividad.
  • Consumos de explotación: Todas las compras indispensables para poder llevar a cabo la actividad económica con normalidad.
  • Seguridad social a cargo de la empresa: Esto incluye tanto la cuota de autónomo como las de los seguros sociales de los asalariados.
  • Alquiler: del local en el que desarrollamos la actividad y cuotas de leasing, así como gastos asociados al uso de patentes. ¿Y si somos propietarios o trabajamos en casa? Podremos deducir tributos como el IBI, los suministros y otros gastos.
  • Reparaciones: Todas aquellas que no sean una mejora, ya que estas se consideran inversiones a recuperar en próximos ejercicios.
  • Ciertos tributos: El ya mencionado IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) o el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) o el IVA, este último solo cuando corresponda.
  • Seguro de enfermedad: Incluya a cónyuge e hijos menores de 25 años que aún convivan en el domicilio familiar, hasta 500 euros por persona.
  • Servicios externos: Todos aquellos que deben contratarse a otros profesionales ante la imposibilidad de llevarlos a cabo por nosotros mismos, como servicios financieros, de asesoría o de marketing y relaciones públicas.
  • Incentivos: Se denomina así a los gastos que se llevan a cabo en fines de interés general, como la defensa de la naturaleza o los valores cívicos.
  • Pérdidas por incapacidad de pagar por parte de los deudores: Deben cumplir una serie de condiciones, pero es posible deducirlas.

Ahora que lo sabes, solo te falta ponerte las pilas con el modelo 130 del IRPF de este trimestre, ¡consúltanos si tienes algún tipo de duda!

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