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Gastos de difícil justificación: ¿qué son y cómo calcularlos?

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Síntesis del artículo

Los gastos de difícil justificación son aquellos cuya vinculación directa con la actividad económica del autónomo no está del todo clara, pero que Hacienda permite deducir bajo ciertas condiciones. Para el año 2026, los autónomos en estimación directa simplificada pueden aplicar de forma automática una reducción del 5% sobre su rendimiento neto previo, teniendo siempre en cuenta que la ley establece un límite máximo para esta deducción de 2.000 euros anuales.

Roger Dobaño · CEO de Quipu

Para poder llevar a cabo su actividad, los autónomos tienen que asumir necesariamente una serie de gastos. Son las leyes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) las que regulan la posibilidad de aplicar deducciones. Pero, ¿qué ocurre con los gastos de difícil justificación en 2026?

Estos gastos son aquellos respecto a los que no está del todo claro que estén relacionados con la actividad económica pero, aún así, en ciertos casos se admite su deducción.

¿Qué son los gastos de difícil justificación?

¿Sirve un ticket para deducir gastos?

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Para poder deducir un gasto, Hacienda exige, principalmente, que este esté afecto a la actividad (que sea imprescindible para obtener ingresos económicos) y que esté justificado con una factura, un ticket o similar. Si hablamos de deducciones del IVA, entonces la única justificación que admite la Agencia Tributaria es una factura.

Pero en su día a día, los autónomos también realizan gastos cuya vinculación directa con su actividad no está tan clara. Estos son precisamente los catalogados como gastos de difícil justificación.

Requisitos para que un gasto sea de difícil justificación

Si el autónomo tiene gastos que no puede acreditar de forma fehaciente que estén relacionados con su actividad económica al 100%, podrá deducirse el porcentaje que luego veremos, si cumple estos requisitos:

  • Estar en la modalidad de estimación directa simplificada respecto al IRPF.
  • Obtener beneficios con su actividad. Que los ingresos estén por encima de los gastos.
  • El importe neto de la cifra de negocio no puede haber superado los 600.000 € en el ejercicio anterior.

¿En qué casos NO aplica esta deducción?

Es fundamental explicar claramente las excepciones para evitar confusiones con la Agencia Tributaria. Esta deducción por gastos de difícil justificación no es aplicable para los autónomos que se encuentren tributando en el régimen de estimación directa normal.

Tampoco podrán beneficiarse de este incentivo fiscal aquellos profesionales adscritos al régimen de módulos (estimación objetiva), ya que este sistema de tributación se rige por unos parámetros o indicadores preestablecidos y cuenta con sus propias normas para el cálculo de los rendimientos netos.

¿Cuál es el coeficiente de gastos de difícil justificación en 2026?

Los gastos de difícil justificación representan el 5% sobre el rendimiento neto (es decir ingresos menos gastos) en 2026 para el régimen de estimación directa simplificada.

El aumento al 7% fue excepcional y solo para el ejercicio 2023; en 2026 regresa al 5%.

Esto también tiene incidencia en la declaración de la renta que se presentó en 2024 (resultado del 2023) donde se aplicó el 7% en vez del 5%.

También se reconoce el derecho de los autónomos societarios a la deducción de sus gastos de difícil justificación. Para ellos no se aplica un 3% específico; siguen el régimen general del 5% si cumplen los requisitos de estimación directa simplificada. En ningún caso las cantidades deducidas por este concepto pueden superar los 2.000 euros anuales.

¿Existe un límite máximo en la deducción?

Efectivamente, existe un tope legal para esta ventaja fiscal. Tal y como establece la normativa, por mucho que se aplique el coeficiente general del 5% sobre el rendimiento neto previo, el importe total a deducir en concepto de gastos de difícil justificación nunca podrá superar el límite máximo de 2.000 euros anuales en un mismo ejercicio.

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Cálculo del rendimiento neto y los gastos de difícil justificación

La deducción de los gastos de difícil justificación en 2026 supone un beneficio fiscal a la hora de calcular el IRPF, que se aplica de forma automática a través de la declaración de la Renta cuando comienza la campaña correspondiente.

Primero se calcula el rendimiento neto de la actividad (ingresos – gastos deducibles) y sobre el resultado se aplica la reducción del 5% (también aplicable en caso de autónomos societarios) por gastos de difícil justificación.

A ese resultado se le aplican después otras deducciones previstas legalmente y así se obtiene el rendimiento neto reducido.

Los gastos de difícil justificación más comunes

Guía de gastos deducibles para autónomos

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Existen una serie de gastos que están a medio camino entre profesionales y privativos. Por ejemplo, si un autónomo que no se dedica a una actividad de transporte pone gasolina en su vehículo para una reunión con un cliente, ¿qué consideración tiene este gasto?

Podría considerarse afecto a la actividad porque se realiza con ocasión del trabajo, pero no podemos obviar el hecho de que ese mismo combustible también puede ser utilizado después para un desplazamiento personal. Gastos difíciles de clasificar como este que acabamos de ver, son los que pueden deducirse a través de este beneficio fiscal que estamos explicando.

¿Cómo afectan los gastos de difícil justificación al modelo 130?

Para cumplir en tiempo y forma con las obligaciones fiscales, hay que presentar ciertos modelos ante la Agencia Tributaria. El modelo 100 es el que se emplea para presentar la declaración de la renta. En este caso el cálculo de la deducción por gastos de difícil justificación se lleva a cabo de manera automática.

No ocurre lo mismo con el modelo 130, que es el que han de presentar trimestralmente por el IRPF los empresarios y profesionales adscritos al régimen de estimación directa, y que liquida los gastos a cuenta. En este caso, los gastos de difícil justificación influyen en el rendimiento neto pero no se declaran en una casilla específica como la 12.

Para ampliar, revisa qué gastos fiscalmente deducibles en el modelo 130 puedes incluir.

Ejemplo de cálculo de los gastos de difícil justificación

La deducción de los gastos de difícil justificación en 2026 no debería preocuparte como autónomo, puesto que el cálculo se realiza de forma automática en la declaración de la Renta. Sin necesidad de que tengas que presentar ningún justificante de gasto.

No obstante, para que entiendas mejor cómo funciona este sistema, vamos a ver un ejemplo:

Lucía es una autónoma cuyo rendimiento neto de su actividad ha sido 35.000 euros en 2026. Porque ha obtenido unos ingresos de 50.000 euros y ha soportado gastos por valor de 15.000 euros.

Además de esos gastos debidamente justificados y legalmente deducibles, Lucía ha asumido una serie de gastos que encajan dentro de los considerados como de difícil justificación. A estos efectos no nos importa cuál sea el importe exacto de los mismos, porque lo que le permite la legislación es deducirse un 5% sobre el importe del rendimiento neto de su actividad.

En este caso, el 5% de 35.000 son 1.750€. Al no superar el límite máximo de 2.000€, esa es la cantidad que se aplica. Por lo que sus rendimientos a efectos de seguir calculando el resultado de su renta serán de 33.250 euros.

Con la nueva regulación de los gastos de difícil justificación, los autónomos van a ver ligeramente incrementado el beneficio fiscal que pueden aplicar sobre los rendimientos de su trabajo en la campaña de la Renta. Como esto es una novedad, conviene estar al tanto para no dejar pasar la oportunidad de ahorrar en el pago de impuestos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula el 5% de gastos de difícil justificación?

Para calcularlo, resta tus gastos deducibles a los ingresos para obtener el rendimiento neto previo. A ese resultado, multiplícalo por 0,05 (5%), recordando que el tope máximo permitido es de 2.000 euros anuales.

¿Dónde se ponen los gastos de difícil justificación?

En el Modelo 130 no existe una casilla específica, simplemente se descuentan del rendimiento neto. En el Modelo 100 (Declaración de la Renta), el sistema Renta Web los calcula y aplica de manera automática sin necesidad de introducirlos manualmente.

¿Cuál es el coeficiente de gastos de difícil justificación en 2026?

El coeficiente para 2026 es del 5% para los autónomos en régimen de estimación directa simplificada, revirtiendo así la subida temporal al 7% que se aplicó de forma exclusiva durante el ejercicio 2023.

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ARTÍCULO VALIDADO POR

Roger Dobaño - CEO Quipu

Roger es CEO y Fundador de Quipu, un software en la nube que lleva +10 años ayudando a autónomos, pymes y asesorías a digitalizar su operativa precontable. A raíz de una mala experiencia como autónomo, Roger se propuso crear un programa que acompañara a los empresarios a lidiar con la administración.