Blog » Fiscalidad » Gastos de difícil justificación: ¿qué son y cuántos hay?

Gastos de difícil justificación: ¿qué son y cuántos hay?

¿Has oído hablar de los gastos de difícil justificación, pero no tienes muy claro lo que son? ¡No te preocupes! Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre este tipo de gastos: qué son, cuáles son los más comunes, cómo funcionan, cómo aplicar la reducción…

Uno de los motivos por los que Hacienda puede decidir hacerte una inspección es la deducción indebida de gastos. Ahora bien, hay algunos que son difíciles de justificar. No obstante, si eres capaz de demostrar que los has realizado única y exclusivamente para llevar a cabo tu actividad profesional, y no por otros motivos relacionados con tu vida personal, podrás deducirte el 5%. Por supuesto, nosotros te explicamos cómo.

En este artículo aprenderás:

¿Qué quiere decir gastos de difícil justificación? 

Los gastos de difícil justificación son aquellos que realizas para llevar a cabo tu profesión, pero que es complicado vincular del todo a tu actividad como autónomo, puesto que Hacienda puede considerar que se deben a un uso personal, no profesional.

Así pues, algunos ejemplos de gastos de difícil justificación son: la gasolina, la luz, el internet o la factura del teléfono. En el apartado siguiente, entraremos en detalle en cada uno de ellos y te diremos en qué ocasiones te los puedes deducir. ¡Toma nota!

Condiciones y requerimientos para aplicar la reducción

No todos los autónomos pueden beneficiarse de esta reducción automática del 5% en el Impuesto sobre la Renta. Los únicos que pueden hacerlo son aquellos que cumplen con las siguientes condiciones:

  • Perteneces al régimen de estimación directa simplificada.
  • Tener un rendimiento neto superior al gasto, es decir, que los ingresos generados por la actividad económica sean superiores a los gastos. 

💡 QUIPU TIP: ¿No sabes si estas registrado al régimen de estimación directa? Puedes comprobarlo mirando si en el Modelo 037 o 036 de tu Alta en Autónomo tienes marcada la casilla 609.

¿Cómo funciona y cómo se calcula la reducción del 5%? 

El primer paso es calcular el importe que supone aplicar un 5% al beneficio de la actividad. A este importe deberás sumarle el total de los gastos que se derivan de tu actividad profesional. De esta manera reducirás el beneficio sobre el que aplicarás el Impuesto sobre la Renta.

❗️DATO CLAVE: Ten en cuenta que el importe anual por gastos de difícil justificación no puede superar el límite de los 2000€.

Sabemos que, explicado de esta manera, es posible que te resulte un poco complicado de entender.

Ejemplo: Cálculo reducción 5%

Imagina que tu beneficio en el último año fiscal es de 25.000€, ya que has ingresado 35.000€, pero has tenido un gasto de 10.000€.

La reducción del 5% se obtiene a partir de tus beneficios (25.000€).

Hacemos el cálculo (5% de 25.000€) y el resultado son 1250€.

Esta cantidad deberás sumársela a tus gastos: 10.000€ + 1250€ = 11.250€. 

Gastos de difícil justificación más comunes 

Como ya hemos explicado, los gastos de justificación son aquellos que no son exclusivos de tu actividad profesional, sino que también los compartes con tu vida privada. 

Gastos del vehículo

Los gastos del vehículo son los más frecuentes en la mayoría de los autónomos (ya que prácticamente todos tienen que desplazarse por motivos relacionados con su actividad económica), pero también los más difíciles de demostrar.

Así, a efectos de IRPF solo te podrás deducir los gastos del vehículo que afecten totalmente a tu actividad económica. Por lo tanto, solamente si te dedicas a actividades de transporte de viajeros, mercancías, enseñanza de conductores o actividades comerciales podrás deducirte los gastos del (o de los) vehículos como, por ejemplo: la adquisición de los mismos, la gasolina, las reparaciones y revisiones, los peajes y los servicios de aparcamiento. 

💥 BONUS: Aunque sea evidente que en tu caso el coche es una herramienta de trabajo indispensable, no te vas a librar de tener que justificar que lo utilizas para desarrollar tu actividad económica. Por eso, te recomendamos un programa de Facturación que te permitirá controlar toda tu facturación y clientes de forma fácil.

Gastos de suministros de la vivienda

Los gastos de suministros de la vivienda también son uno de los más comunes y, por supuesto, de los más difíciles de justificar. ¿Por qué? Bueno, pues porque no basta con habilitar una zona de tu domicilio como despacho. No, lo sentimos, simplemente comprando una silla y un escritorio para trabajar no vas a poder justificar que es ahí donde realizas tu actividad profesional. 

El artículo 29 de la Ley de IRPF indica que la afectación parcial de la vivienda ha de estar limitada a la parte del inmueble que realmente se utilice en la actividad de que se trate. Asimismo, esta ley también especifica que esta parte tiene que ser claramente divisible y su utilización para necesidades privadas ha de hacerse «de forma accesoria y notoriamente irrelevante».

Si este es tu caso, podrás beneficiarte del 30% de deducción de los suministros de la parte proporcional de la vivienda que destines a tu actividad profesional.

Las dietas o gastos de manutención

Las dietas también son un gasto que forma parte de la vida del autónomo, pero, como decimos, de difícil justificación. Para que puedas deducírtelas, el pago tendrá que ser telemático o bien que la comida se realice en el establecimiento de restauración y hostelería emplazado fuera del domicilio fiscal del centro del trabajo. 

Teléfono móvil

No podíamos dar por finalizado este apartado sin mencionar el teléfono móvil. Sí, ese dispositivo electrónico que se ha convertido en una extensión de nuestro propio cuerpo, sobre todo si trabajamos por cuenta propia. Pues bien, únicamente podrás deducirte este gasto si tienes una línea de móvil que sea exclusiva para uso profesional.

Modelo 130: Gastos de difícil justificación 

La reducción del 5% sobre el Impuesto de la Renta tendrás que declararla y, por eso, conviene que sepas que está incluida en la casilla 12 del modelo 130.

Si eres autónomo, estás obligado a presentar el modelo 130 desde el momento en el que te diste de alta, puesto que realizas una actividad económica y el IRPF es el impuesto que recae sobre el beneficio de tu actividad.

❗️DATO CLAVE: El modelo 130 se utiliza para pagarle a Hacienda el IRPF por adelantado cada trimestre. Recuerda que este impuesto es progresivo. En otras palabras, cuanto más dinero ganas, más tendrás que pagar

Si consigues justificar los gastos de tu actividad económica, podrás deducírtelos. Ahora bien, te recomendamos que sigas todos nuestros consejos, porque, como hemos comentado a lo largo de todo este artículo, es posible que Hacienda no te acepte algunos de estos gastos por considerar que los has realizado a título personal y no profesional. 

¡Hasta aquí llega nuestro artículo sobre los gastos de difícil justificación! Esperamos que tras haberlo leído todas tus dudas hayan quedado resueltas. 

¿Qué ocurre en estos casos al facturar? Cuando se incluyen en una factura, no figuran con su propio IVA. Se aplica el mismo tipo de IVA a todo, que es el del producto o servicio principal.

🔗 Ampliar información: Si quieres saber más te recomendamos el artículo sobre qué gastos puedes deducirte como autónomo.

You have Successfully Subscribed!