Cómo contabilizar amortizaciones (2026)
Síntesis del artículo
Contabilizar amortizaciones es esencial para reflejar con precisión el desgaste y la pérdida de valor de los activos de una empresa a lo largo de su vida útil. Mediante el uso del método indirecto y los asientos contables correspondientes (habitualmente a final del ejercicio), se distribuye este coste para ofrecer una imagen fiel de la situación financiera y cumplir con la normativa vigente.
Roger Dobaño · CEO de Quipu
Contabilizar las amortizaciones constituye un pilar fundamental en la contabilidad y la administración financiera de cualquier empresa, con independencia de su tamaño o sector. Este proceso no solo cumple con un requisito normativo, sino que también ofrece una visión más clara y realista del valor de los activos de la empresa y su impacto en la salud financiera general.
¿Qué son las amortizaciones?
La amortización del inmovilizado se refiere al proceso contable mediante el cual se reconoce y distribuye de forma sistemática el coste de un activo fijo (inmovilizado o activo no corriente) a lo largo de su vida útil. En contabilidad, el inmovilizado incluye aquellos activos tangibles e intangibles destinados a ser utilizados de manera continuada en la actividad de la empresa y que no se adquieren con el propósito de ser vendidos. Esto incluye edificios, maquinaria, equipos, vehículos, mobiliario, así como patentes y software, entre otros.
El propósito de la amortización del inmovilizado es reflejar la pérdida de valor de estos activos a lo largo del tiempo, ya sea por su uso, por el desgaste físico, la obsolescencia tecnológica o cambios en el mercado que reduzcan su valor. Este proceso asegura que el coste del activo se asigne a los periodos contables en los cuales el activo contribuye a generar ingresos, siguiendo el principio contable de correlación de ingresos y gastos. De esta forma, se proporciona una representación más fiel del valor neto del activo en el balance general y del costo real de las operaciones en el estado de resultados.
Amortización de activos vs Amortización de pasivos
Es importante aclarar que en contabilidad no solo se amortizan activos (como el inmovilizado), sino también pasivos, como pueden ser los préstamos bancarios. Mientras que la amortización de activos refleja la pérdida de valor por desgaste u obsolescencia, la amortización de un pasivo hace referencia a la devolución progresiva del dinero prestado. Para el pago de estas deudas se suelen utilizar distintos sistemas de amortización (como el sistema francés, de cuota constante; el sistema alemán, o el sistema americano), los cuales determinan cómo se distribuye el pago del capital y los intereses a lo largo de la vida del préstamo.
Amortización contable vs Amortización fiscal
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Para llevar una gestión correcta, es fundamental explicar las diferencias entre la depreciación real del activo (amortización contable) y los límites deducibles que establece Hacienda (amortización fiscal). La amortización contable busca reflejar la verdadera pérdida de valor económico del inmovilizado para mostrar la imagen fiel del patrimonio. Por el contrario, la amortización fiscal se ciñe a unas tablas oficiales publicadas por Hacienda, que imponen coeficientes máximos y periodos mínimos para deducirse este gasto en el Impuesto sobre Sociedades. Si la empresa amortiza contablemente por encima de lo que permite la normativa fiscal, tendrá que realizar un ajuste positivo extracontable a final de año.
Métodos de registro contable: Método directo vs Método indirecto
De acuerdo con las normas de Registro y Valoración del Plan General Contable, las amortizaciones deberán establecerse de manera sistemática y racional en función de la vida útil de los bienes y de su valor residual, atendiendo a la depreciación que normalmente sufran por su funcionamiento, uso y disfrute, sin perjuicio de considerar también la obsolescencia técnica o comercial que pudiera afectarlos.
Desde el punto de vista teórico, el asiento contable de amortización podrá hacerse de dos formas diferentes:
- Método directo: consiste en abonar la depreciación en la cuenta que representa el elemento amortizable. Es decir, el valor de adquisición del activo se va deduciendo de la amortización.
- Método indirecto: consiste en abonar la depreciación en una cuenta intermedia que figurará como correctora. En este caso, el valor de adquisición del activo siempre será el mismo.
¿Cuál de estos dos métodos es más recomendable? En general, según los expertos, el método indirecto proporciona una contabilidad más clara y detallada, ya que en el método directo únicamente aparece el valor neto contable del elemento inmovilizado, por lo que se pierde información sobre el valor de adquisición del mismo. En el indirecto, por su parte, obtenemos toda la información: el valor de adquisición, la depreciación acumulada y, por diferencia entre ambos, el valor neto contable del activo.
¿Cómo se calcula la amortización de un activo fijo?
A la hora de calcular la amortización de un elemento de inmovilizado hay que tener en cuenta varios elementos:
- Valor de compra o valor de adquisición por el que se adquirió el bien.
- Vida útil: Es el tiempo en el que se estima que el bien va a ser útil para la empresa.
- Valor residual: Es el valor que tendrá el activo cuando finalice su vida útil, siendo el precio que tendría si se vendiera.
En el cálculo de una amortización lineal, que es la más habitual, la forma de cálculo de la amortización anual es la siguiente:
Amortización anual = (Valor de compra – valor residual) / vida útil.
Lo que dará como resultado la amortización anual.
La otra opción es el cálculo mediante amortización decreciente. Con este método se aplica cada año un porcentaje al valor pendiente de amortizar, que va disminuyendo cada ejercicio.
Existen unas tablas oficiales que indican los porcentajes a aplicar:
- 1,5% si el bien tiene un período de amortización inferior a 5 años.
- 2% si el bien tiene un período de amortización igual o superior a 5 años e inferior a 8 años.
- 2,5% si el bien tiene un período de amortización igual o superior a 8 años.
Cuentas contables relacionadas con la contabilización de las amortizaciones
Existen varias cuentas relacionadas con las amortizaciones, de acuerdo al Plan General Contable:
- 681 – Amortización del inmovilizado material: esta cuenta se utiliza para reflejar el gasto por amortización de los bienes del inmovilizado material de una empresa. Las cuentas 680 y 682 se utilizan para reflejar la amortización del inmovilizado intangible y la amortización de inversiones inmobiliarias, respectivamente.
- 281 – Amortización acumulada del inmovilizado material: esta cuenta se utiliza dentro del método indirecto del que hemos hablado. Se trata una cuenta de acumulación que refleja el total acumulado de la amortización que se ha reconocido en relación con los activos del inmovilizado material hasta la fecha. A diferencia de la cuenta 681, que muestra la amortización del período actual, la cuenta 281 muestra el total de amortización acumulada desde que el activo fue adquirido y puesto en servicio hasta el presente. Existen también las cuentas 280 y 282 para la amortización del inmovilizado intangible e inmobiliarias, respectivamente.
¿Cómo se contabilizan las amortizaciones? Asientos paso a paso
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A la hora de contabilizar las amortizaciones, existen diferentes asientos a contabilizar. Son, básicamente, los siguientes pasos:
- Por la adquisición del inmovilizado:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 2XX. Elemento de inmovilizado | XXX | |
| 472. Hacienda Pública. IVA Soportado | YYY | |
| 400. Proveedores | | XXX + YYY |
- Al final del ejercicio, por la amortización del elemento de inmovilizado:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 68X. Amortización | ZZZ | |
| 28X. Amortización acumulada | ZZZ |
Ejemplo práctico: Cómo contabilizar la amortización del inmovilizado
Imaginemos que una empresa adquiere una nueva maquinaria el 15 de mayo de 2X24, por un valor de 100.000 € y sin valor residual, y pagando la mitad al contado y la otra mitad en un periodo de 18 meses.
La vida útil estimada de esta maquinaria es de 10 años, y la empresa utiliza el método de amortización lineal para calcular la amortización anual. Esto significa que la maquinaria se depreciará en cantidades iguales cada año durante su vida útil, de la siguiente forma:
Amortización anual = 100.000 / 10 = 10.000 €.
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 213. Elemento de inmovilizado | 82.644,62 € | |
| 472. Hacienda Pública. IVA Soportado | 17.355,38 € | |
| 572. Bancos | | 50.000 € |
| 400. Proveedores | 50.000 € |
Al finalizar el primer año, realiza el cálculo de la amortización, teniendo en cuenta la parte proporcional que tiene que contabilizar. En este caso, hay que calcular el número de días que ha estado contribuyendo a la actividad, desde el 15 de mayo al 31 de diciembre de 2X24 (es decir, 230 días):
Amortización diaria = 10.000 / 365 = 27,40 €.
Amortización del ejercicio 2X24 = 27,40 x 230 = 6.301,37 €.
El asiento a final del ejercicio es el siguiente:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 681. Amortización del inmovilizado material | 6.301,37 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | | 6.301,37 € |
Al final del segundo año, se contabiliza el siguiente asiento:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 681. Amortización del inmovilizado material | 10.000 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | | 10.000 € |
El último año, en 2X34, teniendo en cuenta que el activo se deprecia hasta el 15 de mayo, se contabiliza únicamente por esos 135 días. El cálculo es el siguiente:
Amortización del ejercicio 2X34= 27,40 x 135 = 3.698,63 €.
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 681. Amortización del inmovilizado material | 3.698,63 € | |
| 281. Amortización acumulada del inmovilizado material | | 3.698,63 € |
Preguntas frecuentes
¿Cómo se contabilizan las amortizaciones?
Las amortizaciones se contabilizan realizando un asiento donde se anota el gasto de depreciación en el ‘Debe’ (normalmente cuentas del grupo 68, como la 681) y la acumulación de esa pérdida de valor en el ‘Haber’ (cuentas del grupo 28, como la 281). Este movimiento refleja de manera fiel el impacto contable del desgaste del activo durante el ejercicio.
¿Cómo se registra la amortización?
Se registra aplicando el método indirecto: calculando la cuota de amortización correspondiente al periodo y creando un asiento contable a final de ejercicio (31 de diciembre) que refleje la pérdida de valor sin alterar el precio de adquisición original del activo. El valor total del bien se mantiene en su cuenta principal, mientras la cuenta acumulada resta su valor gradualmente.
¿Cómo se contabilizan las amortizaciones del inmovilizado?
Para contabilizar el inmovilizado material, se carga la cuota calculada en la cuenta 681 (Amortización del inmovilizado material) y se abona en la cuenta 281 (Amortización acumulada del inmovilizado material). Si es inmovilizado intangible, se usan las cuentas 680 y 280 respectivamente, respetando siempre el principio de correlación de ingresos y gastos.
¿Cuándo se empieza a amortizar un bien?
Un activo comienza a amortizarse a nivel contable en el momento en que se encuentra en condiciones de funcionamiento y empieza a utilizarse o generar ingresos. No se amortiza desde el instante de su adquisición o pago, sino desde su efectiva puesta en marcha dentro de la empresa.
¿Es obligatorio contabilizar las amortizaciones todos los años?
Sí, es obligatorio dotar la amortización correspondiente en todos los ejercicios contables. De no hacerlo, los activos de la empresa estarían sobrevalorados en el balance y el beneficio neto quedaría inflado de manera irreal, inclumpliendo el principio de imagen fiel dictado por el Plan General Contable.
¿Se puede amortizar menos del máximo fiscal?
Sí, la normativa permite cierta flexibilidad dentro de los límites estipulados por Hacienda. Las tablas oficiales establecen un coeficiente máximo lineal y un periodo máximo de años; la empresa puede elegir aplicar cualquier porcentaje contable que se encuentre dentro de esa franja sin perder la posibilidad de deducir dicho gasto.

