Te explicamos como crear tu startup desde cero y los pasos que debes seguir

Si tienes una idea de negocio innovadora, diferente y que te apasiona, seguro que estás pensando en poner en marcha tu propia startup, una empresa emergente que servirá como forma de arranque para tu negocio. Pero antes vamos a ver el concepto de startup y ver en qué se diferencia de una empresa convencional.

¿En qué se diferencia una startup de una empresa?

La principal diferencia entre una empresa y una startup es su objetivo a corto, medio y largo plazo. Una empresa, normalmente, empieza con objetivos bastante inmediatos como son obtener beneficios y ser rentable, de manera que, con el tiempo, pueda pasar a ser una empresa de mayor tamaño . En cambio, una startup no se marca tanto objetivos financieros a corto plazo porque lo que quiere es demostrar su potencial a posibles inversores.

Por tanto, mientras que las empresas se preocupan en primera y última instancia de su supervivencia financiera, una startup va más allá y pretende desarrollar aquello que considera un gran producto que podrá ser diferencial del resto.  En resumen, una empresa se basa sobre un sector ya existente que, por lo general, abarca varias servicios o productos y una startup sobre una idea nueva en la que se especializa y trabaja 100% focalizada en ella.

facturas sin papel

Trámites para crear una startup

Define la forma jurídica

Antes de iniciar la actividad de la startup, está claro que hay que definir qué forma jurídica va a tener. Esto irá en función del capital del que dispongamos, si se necesitan préstamos u otras formas de inversión y los beneficios aproximados que crees que podrá obtener. Hay muchas opciones aunque las más habituales son autónomo, Sociedad Limitada, Sociedad Civil o Sociedad Cooperativa. Te recordamos las características de los tipos de empresas más habituales.

Es importante que antes de decidirte por una u otra, revises el tipo de responsabilidad que tendréis los administradores y socios, para evitarte sorpresas en el futuro.

Registros y trámites fiscales

Aunque puede haber pequeñas variaciones dependiendo de la forma jurídica que escojas para tu startup, los trámites principales que tendrás que hacer son:

– Registrar el nombre en el Registro Mercantil Central

El trámite se puede hacer online y, obviamente, el nombre no se puede repetir si ya existe.

– Capital inicial

En caso que tu tipo de sociedad requiera un capital inicial, este es el momento de hacer el ingreso en una cuenta bancaria que tendrás que abrir en el banco a nombre de tu startup.

– Estatutos sociales y escritura pública de constitución

De la misma manera si tu empresa es una sociedad también deberás redactar los estatutos sociales  y presentar la escritura pública de constitución, ambos documentos se deberán firmar ante notario.

– Trámites con Hacienda:

  • NIF. Si eres autónomo es el mismo que ya tienes como ciudadano español. En caso que seas una empresa debes solicitar el NIF de empresa – diferencia entre CIF y NIF– que será provisional y que tendrás que renovar por el definitivo al cabo de 6 meses.
  • Alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores, es decir, darse de alta en el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) o declaración censal. Aquí se necesita que presentes el modelo 036 o 037 y marques los epígrafes en los que se va a desarrollar la actividad de tu startup.
  • Inscripción en el registro mercantil o RETA. Si eres empresa tendrás que inscribirla (como mucho 2 meses más tarde su constitución) en el registro mercantil. En cambio, si eres autónomo tendrás que darte de alta en el Registro Mercantil de Trabajadores autónomos (RETA).

Estructura y plantilla

Una startup puede ir desde una persona a decenas de trabajadores – aunque el 70% de las startups españolas cuentan con entre 2 y 10 trabajadores- y, aunque luego podáis crecer, conviene hacer una planificación previa de hacia donde queréis llegar y los perfiles necesarios para ello.

Imprescindible que todos os inscribáis en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), tanto sea en régimen general como en el régimen especial de trabajadores autónomos. También recuerda que si tienes trabajadores a cargo de tu startup debes comunicarlo, junto con el tipo de contrato, al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Lugar de trabajo

Cuando empieces con tu startup también tendrás que pensar donde se va a desarrollar el trabajo diario de la empresa. Un coworking es un buen lugar para empezar, donde compartir espacio, experiencias y contactos con otros emprendedores y startups.  En caso que sea un nuevo centro de trabajo se debe comunicar la apertura de dicho centroa l departamento de trabajo de tu Comunidad Autónoma. Si vas a abrir un local o establecimiento de cara al público, además, tendrás que tramitar en el Ayuntamiento la licencia de apertura.

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Júlia Areny Quipu
Responsable de comunicación. Puedes seguirme en twitter @juliadeQuipu o Facebook: juliaquipu ;)