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¿Qué gastos puedo desgravar si trabajo desde casa?

Trabajar desde casa era un anhelo que muchos trabajadores tenían desde hace años, y la pandemia de coronavirus terminó materializando el teletrabajo para casi todos, pero por las bravas. Sin embargo, muchos autónomos llevan toda una vida profesional trabajando desde casa y otros pueden estar iniciándola ahora mismo… ¡sin saber la cantidad de ventajas a las que podrían tener acceso de forma rápida y sencilla! 

Ya sabíamos que hay muchas cosas que un autónomo puede desgravarse, pero también hay infinidad de cosas que se pueden desgravar si el trabajo es desde casa, ¡y vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre el tema!

En este artículo aprenderás:

Gastos deducibles del autónomo después de la ley de reformas urgentes

La Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo tuvo como una de sus principales bazas la introducción de cambios en la deducción para los trabajadores por cuenta propia que desarrollasen su actividad desde su domicilio de residencia. Esta realidad era cada vez más patente y no era justo que los emprendedores que salían de sus casas tuviesen más derechos que ellos, así que se decidió tomar cartas en el asunto.

Sin embargo, lo cierto es que el texto de dicha ley no terminó de ser todo lo claro que cualquier autónomo hubiese deseado, ya que dejaba en el aire bastantes lagunas que, aún hoy, son bastante complicadas de interpretar. Para empezar, aunque durante las negociaciones se habló de poder desgravar hasta un 30% del total de los suministros, finalmente la cosa quedó en bastante menos. Concretamente, un 30% de los suministros de la superficie del hogar que el autónomo haya declarado que usará para trabajar.

Ahora bien, los suministros son uno de los gastos deducibles que un autónomo puede desgravar si el trabajo es en casa, pero hay unos cuantos más que te detallamos a continuación en un completo listado.

Listado de gastos desgravables autónomos que trabajan en casa

A todos nos gustaría poder deducir mayores cantidades de nuestros gastos cotidianos, pero si tenemos en cuenta que trabajando en casa ahorramos en alquileres y desplazamientos, no cabe duda de que poder desgravar si trabajo desde casa al menos es un comienzo. Por eso conviene estar al tanto de qué elementos cotidianos podemos convertir en gastos deducibles y en qué cantidades, ¡allá vamos!

Vivienda de alquiler

Si trabajamos desde nuestra casa, que es de alquiler, podremos deducirnos la parte proporcional del alquiler PARA TRABAJO. ¿Qué significa esto? Vamos por partes. Yo puedo vivir en una casa, pero no he especificado en ninguna parte que la uso para trabajar, por lo que no podré desgravarme nada. 

Esto significa que si queremos desgravarnos el alquiler, deberemos haber firmado un contrato que nos permita realizar una actividad económica dentro de la casa. En este caso, el alquiler debe llevar IVA de la parte destinada al negocio para que podamos deducirnoslo. Y la parte de la vivienda habitual, no podemos desgravarla.

Además, la zona de trabajo deberá quedar perfectamente delimitada y ser diferenciable a simple vista (es decir, deberemos dedicar una habitación exclusivamente para ello), y solo podremos deducir el IVA del alquiler que se corresponda con el tanto por ciento de la vivienda del espacio que destinemos a trabajar. Es decir, si la habitación en la que trabajamos supone un 10% del total de la casa, ese será el porcentaje de IVA que podrá deducirse.

Además, también podemos deducirnos la parte proporcional de los gastos de la comunidad, si es que los abonamos nosotros, y los gastos deducibles en suministros, de los que hablaremos un poco más adelante en este mismo listado ¡Es por ello que debemos definir los “metros cuadrados dedicados al trabajo”!

Vivienda en propiedad

En el caso que vivamos en una vivienda en propiedad, podremos desgravarnos la parte proporcional de IBI, el seguro de casa, la cuota de la comunidad y otros gastos como la amortización fiscal del inmueble. Para llevar a cabo estas deducciones, hay que afectar la vivienda al negocio con los plazos de vigencia de la vinculación. 

Nota: para estos dos casos, cuando de se trata de vivienda ya sea de propiedad o alquiler, si lo deducimos en la declaración de la renta no podrá ir aquí, ya que si no lo estaríamos desgravando dos veces.  

Productos tecnológicos

Desde un ordenador a una impresora, un smartphone o cualquier tipo de software, siempre y cuando sea, y esto es esencial, para desarrollar tu actividad profesional. Debes saber que los softwares de facturación on line como Quipu también, son desgravables.

Transporte

Ojo. Siempre y cuando sea justificable, por ejemplo, si vamos a ver un cliente. Debemos guardarnos el comprobante, ya sea del transporte público o privado.

A tener en cuenta, si hablamos de nuestro vehículo: debe ser si disponemos de uno mixto que esté dedicado al negocio. Y de aquí podremos deducirnos hasta un 50% de la gasolina, reparaciones, etc. pero otra vez, siempre y cuando esté justificado dependiendo de la actividad.. Si por ejemplo, eres un comercial que va a ver clientes, estará justificado.

Dietas y viajes

Aquí también debemos andarnos con cuidado. Tomando el ejemplo anterior como punto de partida, si se trata de un comercial por ejemplo que invita a comer a sus clientes, deberá guardar el comprobante de la factura simplificada, ticket de toda la vida, y anotar con quién se ha realizado (para esto es ideal usar la Quipu App).

Además, y por eso comentábamos viajes, si son fuera de nuestro municipio de residencia, difícilmente son aceptados. Conviene guardar mensajes en los que quede claro que salimos a comer por motivos laborales y en los que se identifique perfectamente que se trataba de algo necesario.

Factura teléfono

Condición necesaria: que vaya a nuestro nombre y sea independiente del consumo particular.

Servicios de terceros

Por ejemplo, un gestor, un diseñador web que hemos contratado, publicidad etc.

Vestuario

Ojo también. No podemos ir de compras y desgravarnos la tienda entera. Sólo será justificable en caso de tratarse de un uniforme y cuando sea, por ejemplo, con el anagrama de la empresa con su estampado.

Seguros

De salud o enfermedad que hayamos contratado para nosotros, autónomos, cónyuge e incluso hijos menores de 25 años que convivan también en la casa. El límite a deducir será de 500€ por persona.

Publicaciones de carácter profesional y/ educativo

La formación continua es algo muy premiado por el sistema, por eso podemos transformar toda inversión en material didáctico y divulgativo en gastos a desgravar si trabajo desde casa.

Pues ya lo tienes, piensa que es una lista más o menos genérica, después todo dependerá del tipo de actividad a la que te dediques. Lo más importante es que no dejes pasar ninguna de estas oportunidades, porque al final, es dinero que se te escapa de entre los dedos y que haría tu negocio aún más rentable. Así que súbelo todo a Quipu en un momento… ¡y ahorra desde ya mismo!

Requisitos para que Hacienda acepte un gasto como deducible por teletrabajar

Todos los posibles gastos deducibles que hemos visto en el listado del apartado inmediatamente anterior a este son posibles de desgravar si trabajo en casa si y solo si cumplen unos requisitos ineludibles para que la Agencia Tributaria considere que todo está en orden.

Dicho de otro modo, no todos los autónomos que trabajan en remoto pueden desgravar las mismas cosas, ¡pero es muy fácil identificar si es correcto o no deducirse el IVA siguiendo los siguientes pasos!

Los gastos deducibles deben estar ligados a la actividad

Todas las compras de productos o servicios que hagamos y queramos deducir tendrán que estar ligadas a nuestra actividad laboral de forma indudable. Un programador informático, por ejemplo, tendrá muy complicado justificar la adquisición de un televisor de 65 pulgadas, pero lo tendrá mucho más sencillo con un ordenador de última generación con el que agilizar su trabajo y poder sacar un mayor rendimiento a su tiempo. ¡Y así con todas las profesiones!

Deben existir documentos que justifiquen el gasto de dinero

Todo autónomo necesita facturas de los gastos que pretende deducir y, además, debe guardarlas durante al menos 5 años. De ahí que lo más apropiado, sobre todo teniendo en cuenta la mala calidad del papel en el que se imprimen algunos de estos documentos, sea tenerlo todo digitalizado. Nunca se perderá, será fácilmente localizable y siempre estará bien organizado.

Los gastos deducibles deben estar registrados correctamente en la contabilidad del autónomo

Esto es innegociable: si no está registrado en los libros correspondientes, no será posible deducir cantidad alguna.

Comunicar a Hacienda la información que necesita

En el caso de llevar a cabo el teletrabajo desde el domicilio de residencia, por ejemplo, la única forma de poder incluir los gastos en suministros como gastos deducibles, o el gasto de alquiler, será informando al organismo mediante el modelo 036 o el modelo 037 de cuántos metros cuadrados destinamos a nuestra actividad. De no existir esta comunicación, será imposible intentar siquiera solicitar dichas deducciones.

Preguntas frecuentes a nuestros asesores:

En este apartado vamos a resolver las dudas más frecuentes sobre los gastos deducibles a la mano de nuestros expertos, los asesores fiscales.

En Quipu trabajamos con una red de +200 asesorías en toda España. Por lo que podemos asignarte la gestoría que mejor se adapte a ti y a tu negocio. Solicita ahora sin compromiso nuestro servicio de gestoría.

Cómo desgravar por la vivienda como autónomo si tu casa es tu oficina


Tanto el alquiler de una vivienda como sus gastos en suministros son susceptibles de convertirse en gastos deducibles para el autónomo si el trabajo es desde casa. Se pueden desgravar. En el caso del alquiler, necesitarás dos contratos, uno de ellos únicamente de la zona destinada a trabajar, pues ese será el porcentaje de alquiler total que puedas desgravar, al que podrás sumar también los gastos de comunidad, si corren de tu cargo. De tratarse de una vivienda en propiedad, podrás desgravar tanto la comunidad como el IBI, e incluir además los seguros de hogar o de salud que tengas contratados, así como los intereses de la hipoteca, de tenerla.

En ambos casos podrás también deducir el IVA de los suministros, siempre y cuando puedas demostrar que los utilizas única y exclusivamente para desarrollar tu actividad.