Síntesis del artículo
Conocer los gastos de constitución de una SL es fundamental para planificar el inicio de tu negocio. Actualmente, tras la Ley Crea y Crece, el capital social mínimo es de solo 1 euro, pero debes considerar otros costes obligatorios como el notario, el Registro Mercantil y certificados, además de los servicios de gestoría. En general, el importe total para constituir una Sociedad Limitada suele oscilar entre 1.500 y 3.000 euros.
Roger Dobaño · CEO de Quipu
Como emprendedor, debes tener claros cuáles son los gastos de constitución de una SL, porque vas a tener que hacerles frente en los momentos iniciales de poner en marcha tu negocio. Las cifras que te vamos a dar son orientativas, pero los gastos son básicamente los mismos en todos los casos.
Aspectos previos a tener en cuenta
¿Autónomo o SL? Qué te conviene más
📹 Vídeo explicativo: Antes de asumir los costes de constitución de una sociedad, es fundamental evaluar si financieramente te conviene dar el paso o empezar como autónomo. En este vídeo analizamos los números reales para tomar la mejor decisión.
El importe total para constituir una Sociedad Limitada depende de factores como:
- La complejidad de la operación: cuantos más complejos son los acuerdos y los trámites que se requieren, mayor es el coste de hacer las gestiones para poner la entidad mercantil en marcha.
- Servicios adicionales contratados: como asesoramiento legal, contable, fiscal, etc. Aunque estos servicios no son obligatorios, sí es muy recomendable contar con la ayuda de especialistas a la hora de poner en marcha un negocio.
- Notario: sus honorarios pueden variar en función de la complejidad y extensión de la escritura.
- Registro Mercantil: la sociedad debe quedar inscrita en el Registro Mercantil y esto implica pagar unos aranceles.
Es complicado dar una cifra exacta del coste total, porque cada caso es diferente, pero lo habitual es que salga por entre 1.500 y 3.000 euros. Sin contar la aportación al capital social.
¿Cuáles son los gastos de constitución de una SL?
El coste total se reparte en diferentes partidas de gasto:
Certificado negativo de denominación social
Toda sociedad debe identificarse a través de un nombre y, para poder registrarlo, primero hay que comprobar que no existe ya otra entidad con la misma denominación. Para ello hay que solicitar un certificado negativo de denominación social en el Registro Mercantil Central.
El precio de la consulta es de 1,50 euros, mientras que la certificación (que es necesaria para otorgar la escritura pública y hacer otros trámites) tiene un coste de 13,52 euros. Además, si la certificación lleva la firma electrónica del Registrador, se le aplica un arancel de 1,50 euros. En total, unos 17 euros.
Capital social
Desde la reforma de la Ley de Sociedades de Capital por la Ley 18/2022 (Ley Crea y Crece), el capital social mínimo exigido para constituir una Sociedad Limitada es de 1 euro. Los 3.000 euros dejan de ser un mínimo legal obligatorio y pasan a ser una referencia clásica o un umbral a partir del cual se eliminan ciertas obligaciones adicionales de reserva y protección para los acreedores.
Para poder hacer la constitución, basta con que la cuenta a nombre de la SL tenga un saldo de 1 euro. Por tanto, el gasto en capital social puede oscilar entre 1 y 3.000 euros (aunque el capital social desembolsado puede ser mayor a esa cifra).
Gestoría y asesoría legal
Dentro de los gastos de constitución de una SL hay una partida que no es obligatoria, y es esta.
Contratar un gestor o un asesor legal es algo totalmente voluntario, pero es una buena decisión. Porque estos especialistas son los que mejor saben cómo debe discurrir el proceso de creación de la Sociedad Limitada y esto puede ayudar a evitar problemas y a reducir los gastos.
De media, contar con los servicios de estos profesionales puede tener un coste de entre 500 y 1.000 euros.
Escritura pública de constitución
Una vez que los estatutos de la sociedad están listos, estos se presentan ante el notario para elevarlos a escritura pública.
El precio de este servicio puede oscilar entre los 100 y los 200 euros, dependiendo de la complejidad y extensión de la escritura.
Liquidación del ITP y AJD
Las operaciones de constitución de sociedades están sujetas pero exentas del pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). Esto quiere decir que hay que liquidar el impuesto y presentarlo, pero no hay que abonar nada a Hacienda.
Si haces esta gestión por ti mismo, el importe es igual a cero. Si lo haces a través de una gestoría, tendrás que pagar los honorarios de a misma, que suelen oscilar entre los 60 y los 80 euros.
Registro Mercantil
Para adquirir personalidad jurídica propia, la entidad tiene que ser inscrita en el Registro Mercantil. La tarifa varía según la ubicación de la empresa y el capital social de la sociedad, pero de media oscila entre los 150 y los 300 euros.
Además, las nuevas sociedades deben aparecer publicadas en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), y la tasa de inscripción oscila entre 60 y 100 euros.
Obtención de la firma digital
La factura digital está en camino de convertirse en una realidad y, para emitirla, las empresas deben contar con una firma digital. La solicitud de la misma tiene un coste de 24 euros y tiene una validez durante 2 años.
¿Cómo se contabilizan los gastos de constitución de una SL?
Impuestos que debe pagar tu nueva empresa
📹 Vídeo explicativo: Además de los gastos iniciales de constitución y su contabilidad, debes tener claras las obligaciones fiscales periódicas que afrontará tu Sociedad Limitada. En este vídeo te explicamos los impuestos clave.
Los gastos de constitución tienen un tratamiento particular dentro de la contabilidad, porque se generan una única vez y se considera que producen un beneficio a largo plazo para la empresa, puesto que permiten su funcionamiento legal y operativo.
Según el Plan General Contable, se imputan en la cuenta del Patrimonio Neto, no se cargan en la cuenta de pérdidas y ganancias.
Los gastos de constitución de una SL son, en realidad, una inversión que es absolutamente necesaria para poner en marcha la empresa, y pueden variar en función de factores como la complejidad de la operación o si se ha contado o no con una gestoría o un asesor legal.
