Síntesis del artículo
El pasivo de una empresa representa el conjunto de deudas y obligaciones financieras que la organización tiene contraídas con terceros, como bancos, proveedores o la Administración Pública. Conocer y calcular correctamente estas obligaciones, ya sean a corto plazo (corrientes) o a largo plazo (no corrientes), es fundamental para evaluar la liquidez, planificar la financiación y garantizar la salud financiera del negocio.
Roger Dobaño · CEO de Quipu
En el ámbito financiero y contable, el término «pasivo» es esencial para comprender la estructura y salud económica de una empresa. Básicamente, hace referencia a todas las deudas y obligaciones que una empresa tiene contraídas con sus acreedores, ya sean entidades financieras o los propios proveedores.
En este artículo, abordaremos de manera detallada y rigurosa qué es el pasivo de una empresa, su relevancia en la contabilidad y las implicaciones prácticas de su cálculo en la toma de decisiones estratégicas.
¿Qué es el pasivo de una empresa?
El pasivo es un concepto contable que hace referencia a todas las deudas y obligaciones financieras que tiene una empresa. Estas pueden ser a corto o largo plazo y pueden incluir préstamos bancarios, cuentas por pagar, salarios pendientes o impuestos a pagar, entre otros.
En términos simples, es el dinero que la empresa debe a terceros, y pueden ser obligaciones que vencen en el corto plazo, en un horizonte inferior al año (conocido como pasivo corriente) y las obligaciones que vencen en un plazo superior al año (pasivo no corriente).
¿Para qué sirve el pasivo de una empresa?
El pasivo de una empresa sirve para varias cosas:
- Financiación: las empresas necesitan obtener préstamos con terceros para financiar proyectos o expandirse. Estos préstamos se reflejan en el pasivo.
- Liquidez: el pasivo a corto plazo, como las cuentas por pagar, son un concepto fundamental y representativo sobre la liquidez de una empresa y su capacidad para cubrir sus obligaciones inmediatas.
- Salud financiera: un pasivo excesivo puede ser una señal de problemas financieros (que incluso puede conducir a una eventual quiebra técnica), mientras que un pasivo manejable indica una gestión financiera sólida.
Tipos de pasivos de una empresa
Existen varios tipos de activos, dependiendo de su horizonte temporal y del plazo en el que vencen:
- Pasivo corriente: deudas y obligaciones que deben pagarse en el corto plazo (menos de un año). Incluye cuentas por pagar, salarios, impuestos, entre otros.
- Pasivo no corriente: deudas a largo plazo, como préstamos bancarios o bonos emitidos que vencen en más de un año.
- Pasivo contingente: obligaciones que pueden surgir en el futuro debido a eventos inciertos, pero que todavía no están contabilizados en balance, como litigios.
Diferencia entre pasivo, activo y patrimonio neto
Cómo entender el balance de situación y sus elementos
📹 Vídeo explicativo: Descubre cómo se estructuran los estados financieros principales y de qué manera se relacionan el activo, el pasivo y el patrimonio neto dentro del balance de situación.
El activo, el pasivo y el patrimonio neto son los tres elementos fundamentales de la contabilidad de cualquier empresa. Existen diferencias importantes entre ellas:
- Activo: representa los recursos y bienes que posee una empresa, como dinero en efectivo, inventarios, propiedades, entre otros.
- Pasivo: como mencionamos, son las deudas y obligaciones de la empresa.
- Patrimonio neto: es la diferencia entre el activo y el pasivo. Representa la inversión de los propietarios en la empresa.
¿Cómo calcular el pasivo de una empresa?
Para calcular el pasivo total de una empresa, simplemente hay que sumar el pasivo corriente y el pasivo no corriente:
Pasivo = pasivo corriente + pasivo no corriente
Otra forma de cálculo es a través del valor del activo y el patrimonio neto, que se calcula de la siguiente forma:
Pasivo total = activo total – patrimonio neto
Ejemplo de un pasivo de una empresa
Siempre que se produzca cualquier transacción económica dentro de una empresa, se realizará un apunte, ya sea negativo o positivo, en el pasivo de la empresa. Por ejemplo, supongamos una empresa destinada a la venta de televisores. Supongamos que en su cuenta de bancos, perteneciente al activo, tiene un saldo de 150.000€, y que ha financiado la mitad de esta cantidad endeudándose con una entidad financiera a 10 años. La otra mitad son fondos propios procedentes de aportaciones de los socios.
El 10 de Julio compra una nueva remesa de televisores para su venta por 50.000€, y aplaza el pago a los proveedores. En este caso, el asiento a contabilizar es el siguiente:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 300. Existencias comerciales | 50.000 € | |
| 472. Hacienda Pública. IVA soportado | 10.500 € | |
| 400. Proveedores | | 60.500 € |
Posteriormente, pide un nuevo préstamo a otra entidad financiera por valor de 100.000 €, para financiar la compra de una nueva maquinaria. Y, en la misma operación, un crédito de 25.000 € a corto plazo. El asiento que realiza es el siguiente:
| Cuenta contable | Debe | Haber |
| 572. Bancos | 120.000 € | |
| 170. Deudas a largo plazo con entidades de crédito | 100.000 € | |
| 521. Deudas a corto plazo | 20.000 € |
Teniendo en cuenta estas dos operaciones y los saldos anteriores a las mismas, el balance de situación de la empresa sería el siguiente:
| Activo | Valor | Pasivo | Valor |
| 300. Existencias comerciales | 50.000 € | 100. Capital social | 75.000 € |
| 472. Hacienda Pública. IVA soportado | 10.500 € | 400. Proveedores | 60.500 € |
| 572. Bancos | 270.000 € | 170. Deudas a largo plazo con entidades de crédito | 175.000 € |
| 521. Deudas a corto plazo | 20.000 € | ||
| TOTAL | 330.500 € | TOTAL | 335.500 € |
Este es un ejemplo simplificado del balance de situación de una empresa, pero sirve para mostrar qué es el pasivo y cómo se representa dentro de su balance. En este ejemplo, el pasivo total, excluyendo el capital social, tiene un valor de 225.500 €, que financia parte del activo.
Consejos para gestionar los pasivos de una empresa
Mantener un pasivo saludable es clave para no comprometer la liquidez del negocio. Para lograrlo, es recomendable aplicar ciertas buenas prácticas financieras en el día a día de la organización.
En primer lugar, resulta fundamental negociar plazos de pago favorables con los proveedores para alinear las salidas de caja con los ingresos. Además, se debe evitar el sobreendeudamiento a corto plazo, priorizando la financiación a largo plazo para inversiones estructurales, y mantener siempre un fondo de maniobra positivo que garantice la capacidad de respuesta ante imprevistos.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los 3 tipos de pasivos?
Los tres tipos principales son: 1) Pasivo corriente, que engloba las deudas con vencimiento a menos de un año; 2) Pasivo no corriente, formado por las obligaciones a más de un año; y 3) Pasivo contingente, que recoge obligaciones probables futuras derivadas de eventos inciertos, como posibles litigios.
¿Cuáles son 3 ejemplos de cuentas de pasivo?
Tres ejemplos habituales en la contabilidad de una pyme son: Proveedores (para las facturas pendientes de pago por compras o servicios), Deudas con entidades de crédito (como los préstamos bancarios) y Hacienda Pública acreedora (que refleja los impuestos pendientes de liquidar).

