A nadie le pasa desapercibido el hecho de que autónomos y empresas soportan una gran carga fiscal. Tienen que pagar el IVA, el IRPF, el Impuesto de Sociedades, el IBI si tienen un establecimiento en propiedad, etc. Sin embargo, hay fórmulas perfectamente legales con las que se puede conseguir un importante ahorro fiscal, y en este artículo te vamos a explicar cómo pagar menos impuestos en España.
En este artículo aprenderás:
- Identificar bien los gastos deducibles
- Presentar los impuestos en tiempo y forma
- Aplicar los incentivos fiscales disponibles
- Controlar ingresos y gastos a través de una herramienta profesional
- Evitar caer en errores comunes
¿Cómo pagar menos impuestos en España en 2025?
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Identificar bien los gastos deducibles
La legislación fiscal española permite que tanto los autónomos como las empresas se deduzcan ciertos gastos a la hora de tributar por los beneficios que han obtenido a través de su actividad.
Por eso, conocer cuáles son los gastos deducibles es prioritario para reducir la carga fiscal de manera legal.
La regla general es que se pueden deducir los gastos que son totalmente necesarios para poder llevar a cabo la actividad económica. Siempre y cuando estén justificados mediante factura, consten registrados en la contabilidad y no estén expresamente excluidos por la ley.
Algunos ejemplos típicos de gasto deducibles son:
- Material de oficina.
- Alquiler del local o establecimiento.
- Cuotas de autónomo.
- Servicios profesionales externos como un asesor jurídico.
- Facturas de suministros: luz, agua, etc.
El montante de los gastos deducibles se resta de la base imponible, de manera que la cantidad por la que hay que tributar es menor, y es ahí donde está el ahorro.
Presentar los impuestos en tiempo y forma
Autónomos y empresas tienen que cumplir con sus obligaciones fiscales en tiempo y forma. Es decir, que deben presentar los modelos tributarios (de IVA, IRPF, etc.) dentro del plazo dado por la legislación y cumplimentados correctamente con datos veraces y justificados. Si no lo hacen así, la Agencia Tributaria se encarga de aplicar intereses de demora, recargos y, según el caso, también sanciones.
El recargo por presentar de forma voluntaria una declaración fuera de plazo es del 1% por cada mes completo de retraso. Si dicho retraso alcanza los 12 meses, entonces el recargo pasa a ser del 15% y se suma también intereses de demora a la deuda.
Las sanciones económicas no se imponen siempre que hay un retraso en la presentación de los impuestos o algún error en la tributación, pero su importe puede ser de entre el 50% y el 150% de la deuda tributaria, en función de la gravedad de la acción o omisión del contribuyente.
A priori, presentar los impuestos en tiempo y forma no supone un ahorro fiscal en sí mismo, pero sí puede ayudar ahorrar mucho dinero, porque no cumplir adecuadamente con las obligaciones fiscales puede tener un alto coste económico.
Aplicar los incentivos fiscales disponibles
La propia legislación fiscal incluye incentivos de los que pueden disfrutar empresas y autónomos si llevan a cabo determinadas acciones.
Lo que se incentivan son las medidas que fomentan la inversión, la innovación, la sostenibilidad o el empleo. Por tanto, si de destina dinero a alguna actividad incentivada, se puede descontar una parte de lo invertido de la base imponible de los impuestos.
En este 2025 destacan los siguientes incentivos fiscales:
- Deducciones en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades (IS) de entre el 25% y el 42% de lo invertido en I+D+i. Además, se puede sumar un 12% adicional por innovación tecnológica.
- Reducción del 10% de la base imponible del IS si se reinvierten los beneficios en la propia sociedad y se crea una reserva indisponible.
- Deducciones específicas por inversión en instalaciones fotovoltaicas, eficiencia energética y autoconsumo, disponibles para empresas y autónomos.
- Tipo reducido del 15% en el IS para empresas de nueva creación.
Controlar ingresos y gastos a través de una herramienta profesional
Para llevar a cabo una gestión fiscal eficiente que ayude a pagar menos impuestos es esencial realizar un buen seguimiento de los ingresos y los gastos.
Empresas y autónomos están obligados a dejar constancia de lo que ganan y lo que gastan de una forma rigurosa y ordenada a través de la contabilidad y los libros de registro. En la actualidad, la mejor forma de hacerlo es a través de un software específico que ayuda a cumplir con la normativa y a mejorar la gestión de la fiscalidad para ahorrar.
Una herramienta adecuada permite:
- Registrar los gastos en tiempo real.
- Clasificar los gastos correctamente según los criterios fiscales.
- Tener constancia en todo momento de los gastos deducibles en los que se ha incurrido.
- Evitar errores en el cálculo de los modelos trimestrales, lo que salva a autónomos y empresarios de tener que pagar intereses de demora, recargos y sanciones tributarias.
- Cumplir con las obligaciones tributarias en tiempo y forma, porque la contabilidad está siempre actualizada.
- Aplicar los incentivos fiscales con más facilidad, porque la información sobre deducciones, amortizaciones, compensaciones de bases negativas y reservas fiscales es más accesible.
- Mantener el negocio preparado ante una posible inspección de Hacienda.
Evitar caer en errores comunes
Aquí tienes un listado de errores que son bastante frecuentes y que pueden salir caros en lo que a tributación se refiere:
- Deducir gastos no permitidos. Porque si Hacienda se da cuenta (que suele hacerlo) recalcula la base imponible y además impone una sanción.
- No guardar las facturas. Sin una factura ajustada a los requisitos que establece la legislación tributaria no se puede deducir un gasto, aunque el mismo sea deducible según la normativa.
- No aplicar correctamente la proporcionalidad en gastos mixtos. Ocurre con frecuencia en el caso de autónomos que trabajan desde su domicilio y se pueden deducir una parte de los gastos de suministros. Si se deduce más de la parte proporcional admitida por Hacienda, esta llevará a cabo una regularización fiscal.
- Olvidar deducciones y beneficios fiscales disponibles. Por desconocimiento o descuido empresas y autónomos pasan por alto deducciones y beneficios fiscales a los que tienen derecho y acaban pagando más impuestos de los que les correspondería.
- Retrasar o presentar mal los modelos tributarios. Esto implica el riesgo de sufrir recargos, la aplicación de intereses de demora y hasta sanciones que pueden incluir también la pérdida de beneficios fiscales.
- No llevar la contabilidad o registros adecuados. Esto dificulta la presentación de los impuestos y aumenta el riesgo de cometer errores.
Cuando se trata de cómo pagar menos impuestos en España hay técnicas de ahorro fiscal que son totalmente legítimas. Ante cualquier duda con este tema, te aconsejamos consultar directamente con un especialista en materia tributaria para evitarte problemas.