¿Quieres emprender un negocio por tu cuenta, o hacer crecer tu pyme? Estas son las ayudas y subvenciones a las que puedes optar.

Qué es una subvención

Para explicarlo de una forma simple, una subvención es una ayuda económica que recibe una persona o grupo de personas. Es una ayuda de tipo económico que da un organismo público para que la persona o grupo de personas que la perciben, puedan llevar a cabo su actividad.
Es una muy buena forma para que los emprendedores puedan montar su propio negocio, o para que autónomos y pequeñas empresas puedan dar un impulso a su empresa.
Además, los perceptores no tiene la obligación de devolver el dinero de las subvenciones, a diferencia de los préstamos. Sino que lo deben revertir en el negocio, con el objetivo de hacerlo crecer.

Ley General de Subvenciones

Cada país cuenta con una ley de subvenciones propia que tiene la misión de regular el cumplimiento y la vigilancia de cada concesión económica.
Para ampliar la información puedes acceder al portal web oficial de subvenciones del Ministerio de Asuntos Exteriores

Tipos de subvenciones para autónomos y pymes

Podemos diferenciar 3 tipos de subvenciones destinadas a pymes y autónomos:

  • Fomento del autoempleo: son las ayudas que repercuten directamente en la cuota de autónomos para todas las nuevas altas en el régimen de la Seguridad Social. Están dirigidas a hombres menores de 30 años y mujeres menores de 35 años y podrán reducir la cuota de autónomos en un 30% durante un máximo de 30 meses. Esta subvención la otorga directamente la Seguridad Social y sólo es aplicable en la primera alta en el RETA que se lleve a cabo.
  • Fomento de la contratación de empleados. Hay dos tipos de ayudas: la primera de ellas, orientada a la contratación de personas en riesgo de exclusión social o perteneciente a colectivos desprotegidos, que tienen bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social para cada uno de los contratos que se lleven a cabo o bien, la bonificación a la contratación a tiempo parcial de desempleados con más de 12 meses de permanencia en las listas del INEM. Consulta todos los requisitos para la contratación en la web oficial del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
  • Ayudas autonómicas, dirigidas al establecimiento de negocios y diversos planes de empleo regionales. En este sector, es donde se encuentran las subvenciones propiamente dichas, que se fijan por los propios proyectos en marcha y que dependen de las propias autonomías, además de las bonificaciones descritas.

Subvenciones para montar un negocio

Los profesionales autónomos constituyen una parte fundamental del tejido empresarial de nuestro país. Por ello, desde los organismos públicos se trabaja para ofrecer ayudas y subvenciones que faciliten el emprendimiento, y sobre todo, entre aquellas personas que se encuentren en situación de desempleo.

Aquellos parados que quieran montar un negocio, cuentan con un programa de promoción del empleo autónomo, gestionado por las Comunidades Autónomas, a través de sus Consejerías de Empleo y por el Servicio Público de Empleo Estatal.

El programa cuenta con cuatro tipos de ayudas. Si estás pensando en hacerte autónomo, te interesa conocer las subvenciones que puedes solicitar.

Ayudas para nuevos autónomos

Subvención por establecimiento como trabajador autónomo o por cuenta propia.

El solicitante podrá obtener una subvención de hasta 10.000€, cantidad que determinará cada Comunidad Autónoma. Podrán acceder a esta ayuda los siguientes colectivos:

  • Desempleados en general.
  • Jóvenes desempleados de 30 o menos años.
  • Mujeres desempleadas.
  • Desempleados con discapacidad.
  • Mujeres desempleadas con discapacidad.

(*) En el caso de mujeres víctimas de violencia de género, las cantidades anteriores se incrementarán en un 10%.

Subvención financiera

Equivale a una reducción de hasta 4 puntos del interés fijado por la entidad de crédito, pública o privada, que concede el préstamo para financiar las inversiones destinadas a la creación y puesta en marcha de la empresa. El límite de la ayuda es de 10.000 euros, y debe destinarse a financiar inversiones en inmovilizado fijo.
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Subvención para asistencia técnica

Se trata de un tipo de financiación parcial de la contratación externa de servicios necesarios para mejorar el desarrollo de la actividad empresarial, estudios de viabilidad, comercialización, diagnosis u otros de naturaleza análoga.
La cuantía a percibir será de hasta el 75% del coste de los servicios prestados con un máximo de 2.000 euros.

Subvención para formación

Este tipo de financiación parcial va destinada a cursos relacionados con la dirección y gestión empresarial y nuevas tecnologías de la información y comunicación, a fin de cubrir necesidades de formación del autónomo, durante la puesta en marcha de la empresa. La cuantía será de hasta el 75% del coste de los cursos recibidos con un máximo de 3.000 euros.

Obligaciones de los beneficiarios

Además de las obligaciones señaladas en la Ley de Subvenciones, todo beneficiario está obligado a realizar y mantener la actividad empresarial por la que ha recibido ayuda económica y su alta en la Seguridad Social o equivalente durante un mínimo de 3 años.

>> Puedes ampliar la información en la Guía Laboral publicada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Cómo declarar las subvenciones en la Renta

Si el pasado año emprendiste como autónomo, tendrás que declarar estas subvenciones en la Renta 2016 de este año. Y si es en 2017 cuando te has iniciado como profesional autónomo, en la renta del año que viene es cuando tendrás que declararlas.

Cada subvención o ayuda puede tener un tratamiento diferente en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), de manera que para saber si deben o no declararse, conviene que consultes previamente el acuerdo de concesión de la ayuda, para saber si está exenta o no.

Las subvenciones se clasifican en dos tipos generales: las subvenciones de capital y las de explotación. En el primer caso, su finalidad es la de favorecer el inicio de la actividad, así como la realización de inversiones en inmovilizado (edificios, maquinaria, instalaciones, vehículos, etc.), por lo que se imputarán como ingreso en la medida en que se amorticen los bienes del inmovilizado en que se hayan materializado*.

Y en el segundo caso, las subvenciones de explotación, normalmente se concenen para garantizar que se cubren unos ingresos mínimos, o para compensar pérdidas derivadas de la actividad económica. Por lo que computaran como un ingreso más. En cambio, en el Impuesto de Sociedades, dependiendo de si son consideradas como reintegrables o no reintegrables, la normativa establece que deben aplicarse en la cuenta de resultados.

La Asociación Española de Asesores Fiscales publicó un manual sobre cómo contabilizar el registro de subvenciones que puedes consultar aquí.

Si tienes dudas sobre cómo declarar la subvención que has recibido, lo más recomendable es que consultes con un experto. Si no conoces ninguno, habla con nosotros y te pondremos en contacto con un gestor de nuestra red de profesionales.

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Laura de Quipu
Especialista en Redes Sociales y Contenido. Graduada en Publicidad y RRPP ha acabado su máster en SEO para despuntar entre las SERP.